Hemos pasado unos días descansando entre Sevilla y Jerez. Para que veáis que sigo entero y sin problemas aparentes os pondré una foto en la que salgo. Esta foto está sacada en una terraza en frente de la catedral de Sevilla. Allí nos tomamos una copita Aitor y yo después de una comida apañada en la Alameda de Hércules. Lo que viene siendo calidad de vida, vamos.
El sábado por la noche estuvimos celebrando el cumpleaños de mi prima Begoña por Sevilla.
Cenamos en bar por el centro y luego de copas en el bar de moda (cabuki). Estuvimos de fiesta hasta altas horas cosa poco indicada para el deporte de élite pero, cuando encuentre a alguién que lo practique, se lo contaré.
El domingo estuve a y nos conformamos con bajar punto de cambiar a Babieca por la moto de Aitor pero al final se impuso la cordura y nos conformamos con bajar en coche a Jerez y
preparar la ruta del día siguiente con la moto. En Jerez estuvimos con mi otra prima y su familia y pasamos un día relajado en familia.
El lunes bajamos Babieca y yo por la orilla del Guadalquivir hasta Jerez y fue un día estupendo exceptuando los últimos treinta kilómetros que nos daba el viento de cara por una carretera bastante aburrida. Comimos en Jerez y luego nos preparamos para el
Halloween. En realidad las únicas que se vistieron de novias de muerto fueron Irene y Paula. Con estos disfraces consiguieron un par de bolsas de caramelos con algún sobre de pica-pica.Aparte de estar rico es de esas cosas que te las tomas y te vienen los recuerdos de infancia de forma inevitable.
Hoy hemos ido a la sierra de Grazalema a pasar el día por las
montañas y hacer una ruta simpática que ha estado muy bien. El clima es increíble para la época del año.
Mañana parece que puede llover pero aún así nos pondremos de nuevo en ruta camino a Algeciras donde pretendemos embarcarnos en un ferry con destino Marruecos.
He aprovechado estos días para revisar completamente a Babieca que
está mejor que nunca y preparar algunas cosas importantes como un mapa, rutas, bolsa frontal nueva, un notebook para actualizar el blog en Marruecos y otras cosas prácticas para el viaje. Ahora sólo falta que siga marchando todo sobre ruedas. Como podéis ver no soy el único que marcha sobre ruedas.

Follow
Ya por la tarde, dejamos atrás Extremadura con su lluvia y llegamos hasta Almaden de la Plata. El camino estaba perfecto a pesar de la lluvia caída. Una gozada andar por ahí levantando barro con el aire en la espalda.
Después de un par de días lamentables de lluvia y viento estos dos últimos me lo he pasado en grande avanzando por esos caminos andaluces entre bosques, prados, campos, arroyos y ríos. Una gozada!

Desde que salí de Santiago, hace ya unos cuantos días, he cruzado casi todos los ríos de la vertiente atlántica de la península Ibérica. Cruce el Miño en Orense, el Duero en Zamora, el tajo en Cáceres y ahora el Guadiana en Mérida. Decir Guadiana es como decir río dos veces en dos lenguas diferentes, el árabe y el celtíbero, asi que este cuenta por dos. Ahora sólo falta cruzar el Guadalquivir en Sevilla y podremos decir que he cruzado la península de Norte a Sur con Babieca. No es que sea algo como para ponerlo en el curriculum pero a mi me parece la leche.
Estos días ha llegado la lluvia para hacer que los caminos estén impracticables y los días son más grises pero es lo que toca. Los campos toman otro aspecto trás las lluvias. Los campesinos están revendimiando por Badajoz y ya empiezan a recoger las primeras aceitunas. Ahora son unas aceitunas grandes que supongo que son destinadas a consumo maceradas y no para aceite. Me iré enterando.
tan fuera de escala (como dirían varios de mis lectores) que te supera. Te sientes pequeñito y como si estuvieras en los pasillos esos de las películas por los que la gente corre y corre pero no llegan nunca al final, incluso parece que retrocedes en ocasiones. Dicen que Castilla es ancha pero Extremadura es, ancha no,… lo siguiente.
estremeño. No se ve muy bien pero el muchacho de la foto no puede tener más de 13 o 14 años y ya lo califican como un poeta del toreo. Pretencioso y peculiar cuando menos.



Por si no lo habéis leído, “Sin noticias de Gurb” de Eduardo Mendoza es un libro que cuenta las impresiones que se lleva de nuestro planeta un extraterrestre que, por algún motivo, se ve perdido en La Tierra durante unos días hasta ser rescatado.
Pregunto a la señora si me pueden poner la primera cadena de televisión para ver las motos y ella llama a José Antonio (un tipo con señales de tráfico de esas de mano y un traje de trabajador de las carreteras) para que me explique la carrera que hay hoy. Resulta que hay una media maratón en Monfrague y José Antonio va a señalizar allí para que los corredores no se pierdan. Por supuesto él no tiene ni idea de cómo poner la tele así que llama a uno de los cazadores que consigue poner la primera cadena. Al principio no se ve na da en la tele. Me explican que es así hasta que se calienta pero que luego se verá mejor. Pido un café y una tostada.
Nadie dibuja corazones de amor en la corteza de los alcornoques. Sería realmente extraño que alguien quisiera grabar una promesa de amor eterno en la corteza de un árbol que será pelado cada nueve o diez años. Esto significaría una promesa de amor por esos años y, claro, cuando realmente estamos enamorados queremos firmarlo con sangre, con fuego, de una manera indeleble. Digo yo si no sería más razonable dibujar un corazón en la corteza de un alcornoque y regresar en diez años para renovar los votos. Probablemente esto tenga más sentido que volver a buscar el árbol dónde pusimos nuestro corazón con la flecha de marras y rasparlo por completo porque el amor se ha acabado. Otro pensamiento al aire para que cada uno vaya opinando.
Ayer salí de Salamanca tarde. Hacía mucho frío por la mañana, y no es aconsejable madrugar dadas las circunstancias. Aún así el día fue luego muy bueno y pasé el puerto de Bejar para llegar a la provincia de Cáceres. Me quedé a dormir en Aldeanueva del Camino y compartí albergue con un peregrino de Huelva que también va al revés. Paco (que así se llama aunque a él le gusta que le llamen pacomer) está de vuelta hacia su casa en Hueva después de un intento fallido de hacer el camino Francés. Alega que hay mucha gente y que estos peregrinos están todos locos. Creo que no le falta cierta razón. Al final, dejó el camino en Logroño y se fue en bus hasta Zamora para tomar la Vía de la Plata rumbo al Sur.
Es impresionante el cambio que se produce cuando pasas el puerto entre Castilla y Extremadura. El paisaje es diferente, los pueblos son distintos y las gentes hablan de otro modo. De nuevo me cuesta entender a la gente cuando habla cómo me pasaba en Galicia. La parte buena es que el clima es mucho mejor y he dejado atrás el frío de Castilla.
Pedalear luego ha sido todo un logro pero aún así merece la pena.
No parece que esté claro pero el muñeco marca las horas en la plaza mayor de Plasencia desde hace mucho tiempo.
Hay moscas por todas partes. Estoy sólo en la casa tengo Internet en sábado (cosa que venía siendo poco habitual) y Babieca duerme en garaje. Con todo esto y una buena ducha que ya me he pegado me parece más que suficiente pero el sitio no tiene desperdicio (bueno tiene muchos y por muchos lugares).
Eso dice el lema de la Universidad de Salamanca y básicamente viene a significar que si no eres muy listo no lo vas a ser más por ir a la Universidad. Supongo que todos tenemos ejemplos a mano para demostrar el acierto de este lema y también dará para unas cuantas discusiones pero yo lo dejo ahí sin más.


El sábado fui todo el día por las montañas, por carreteras muy estrechas y sin nada de tráfico y disfrutando de vistas maravillosas que a veces se estropeaban un poco con alguna mancha negra o un poco de humo pero que realmente merecen la pena. Los pueblos son también bastante peculiares con arquitectura popular se lo más auténtico y en los que no ha tenido un gran impacto todavía el hecho de pertenecer a una ruta turística como puede ser loa Vía de la Plata. He de decir que esta que yo estoy haciendo es una variante que no se había promocionado demasiado y es por lo tanto una de las menos transitadas.






