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Sur de Camboya: seguimos viaje

Caos
Tráfico de madrugada en las calles de Phnom Penh

Desde Phnom Penh nos fuimos al sur, rumbo al mar. Las carreteras en Camboya dejan mucho que desear, yo diría que son aún peores que en Myanmar y seguro que peores que en Laos. La parte buena, o mala según se mire, es que por aquí no hay montañas, apenas algunas colinas al sur ya cerca del mar. Así las cosas los kilómetros se hacen bastante sencillos aunque un poco aburridos, sólo es cuestión de seguir pedaleando y estar atento a los baches y al resto de la circulación. Mi objetivo era llegar a Sihanoukville para visitar alguna de las islas del sur de Camboya. La distancia, algo más de 250 kilómetros y el plan de ruta tres días.

El primer día llegamos a Dounkeo,

Templo Khmer
Templo Khmer en la colina.

la capital de la región de Takeo. Por el camino asistimos a un trasiego de patos. Una familia que, supongo, vive del rebaño de patos, se dedicaba justo cuando pasamos por allí a pasar un grupo muy numeroso de patos de un estanque a otro y luego pasaron un grupo más pequeño de patos, también más pequeños, al primer estanque. Desconozco el motivo de este cambio de estanque, supongo que será algo parecido a lo que se hace con el ganado en los pastos aunque sigo sin entender muy bien el asunto. El

Patos
Cambio de estanque de los patos.

espectáculo es igualmente interesante lo hagan por uno u otro motivo. También paramos a visitar un templo Khmer en una pequeña colina, de las pocas que hay por la zona. Las vistas desde el templo eran espectaculares, es una pena que la cámara no sea un poco mejor para que se pueda apreciar. Me aventuré a llegar al templo por un sendero a orillas de un canal y campos de arroz, el paseo fue muy divertido hasta que tuve que mojarme los pies en un par de ocasiones para cruzar los arroyos que íbamos encontrando. En realidad, en estos casos sólo molesta mojarse

Carretera
Una de las carreteras principales.

la primera vez. Luego te das cuenta de que no pasa nada y a partir de ahí ya te da igual ocho que ochenta. Podríamos hallar un paralelismo con tantas cosas en la vida que realmente sólo molestan la primera vez y que son peores de pensar que de pasar…

Mercado
Mercado de la tarde en Dounkeo.

El segundo día llegamos a Kampot, más al sur y ya prácticamente al lado del mar. Me gustó mucho esta pequeña ciudad, es un lugar tranquilo, con turistas pero no demasiados y que además se concentran en cuatro o cinco lugares con lo que es fácil encontrarlos o evitarlos según más te apetezca. Supongo que son los lugares que recomienda la Lonely Planet de los… Ni me he molestado en comprobarlo. Me quedé un par de días en Kampot y aproveché para ir hasta la playa y el mar en Kep que está a 25 kms y es un lugar donde lo típico es comer cangrejos de mar. Me puse las botas en un chiringuito de la playa. La única

Katanka
Niños observando la mecánica de Katanka.

pega es que a mi lado se sentaron una pareja de jóvenes estadounidenses que pidieron dos raciones de cangrejos y no comieron prácticamente nada.  Allí estaba yo chupando hasta el codo y disfrutando de unos cangrejos riquísimos que preparan con pimienta verde y la pareja intentando sacar carne con un tenedor y poniendo cara de asco-pena. Cuando se fueron estuve a punto de pasarme a su mesa para arreglar el desaguisado, no lo hice por vergüenza y porque no podía comer más.

Pueblo en el río
Pueblo en el río camino a Sihanoukville.

De Kampot nos fuimos directamente a Sihanoukville donde hemos pasado tres días. Uno lo hemos dedicado a hacer un viaje en barco que te lleva a dos islas y puedes hacer snorkel en una de ellas. No se ve nada y no hay demasiado que ver debajo del agua. El viaje es relajante de vista y cansino de oído con una música caribeña mezclada con rock de hace unos años y algo de pop, todo a un volumen brutal. Desconozco la finalidad de este ruido en un paraje tan relajante. Las playas en las islas son de arena blanca y aguas azul verdoso. Una maravilla para pasar un rato sin hacer nada, simplemente dándote un baño o tumbado a la sombra o al sol sin más. Un gran lugar para perderse.

Sihanoukville tiene también varias

Playa de Kep
Playa de Kep

playas alrededor de la ciudad. En este caso, las playas están mucho más concurridas que las de las islas y los chiringuitos se apropian de toda la zona de arena posible para colocar tumbonas, sillas, sillones, mesas y sombrillas. La mayoría de estas invasivas terrazas estaban vacías con lo que sólo sirven para ocupar un terreno que sería bastante agradable que estuviera un poco despejado. Obviamente esto tiene una motivación única que es captar a algún turista que se siente en su local para tomarse un coco, comer o

Sihanoukville
Playa en Sihanoukville.

beber. Por supuesto, nadie se preocupa de limpiar nada alrededor de las terrazas y la playa está bastante sucia. El mar es muy tranquilo por aquí y aún no han descubierto una forma de invadirlo con sus terrazas con lo que se convierte en el único lugar despejado por la zona.

Desde Sihanoukville hemos

Katanka
Katanka agradeciendo a Buda su ayuda.

emprendido viaje hacía Tailandia. La idea es llegara Trat y atravesar Tailandia de sur a norte de la forma más cómoda y rápida posible para entrar en Myanmar de nuevo. Seguimos avanzando por estas carreteras y disfrutando del viaje. No quería mentar a la bicha pero no me resisto. Desde que cambiamos los neumáticos de Katanka, llevamos más de dos mil kilómetros sin un solo pinchazo. Toco madera para que siga la racha.

Tioman Island: remanso de paz y coral

TiomanDesde Singapur me compré un billete de autobús hasta Mersing en la costa este de Malasia y a salto de ferri de la Isla Tioman. Pensaba que iba a ser complicado llegar a la frontera, pasar, buscar un transporte y llegar hasta Mersing y resultó muy sencillo, se compra el billete directamente en Singapur y el conductor del bus te indica los pasos para cruzar la frontera de Malasia que son muy rápidos y sin mucha gente, al menos cuando yo pasé. El autobús recorre por Malasia unos doscientos kilómetros que son una secuencia infinita de campos de palmeras dedicadas a la producción de aceite de palma. Hasta ahora no había visto demasiadas palmeras de estas y me resultó bastante chocante ver la concentración que hay en esta zona. Todos los campos que son cultivables están dedicados a la producción de aceite de palma. Estamos en el final de la época seca en esta zona y es en esta época cuando se queman todos los restos de cosechas pasadas con lo que se crea un ambiente como de neblina permanente debido al humo en suspensión en el aire. La visibilidad no es muy buena y siempre se respira cierto grado de contaminación. Hay zonas de mayor concentración y menor y días peores y mejores pero el ambiente está un poco enrarecido.

El sábado por la mañana cogí el ferri hasta la isla Tiomande Tioman. El trayecto dura dos horas y media. En el viaje me senté al lado de Bobby “El Fuego”, un tipo de veintiséis años de edad que lleva el negocio familiar de la producción de aceite de palma y vive en Kuala Lumpur donde tiene un negocio de fotografía que es lo que realmente le gusta hacer. Me contó un montón de cosas de su vida y su trabajo y sus expectativas y también se interesó bastante por mi viaje y mi vida. Pasamos unas horas entretenidas charlando. Me ofreció llevarme hasta Malacca en la costa oeste y relativamente cerca de Kuala Lumpur el martes y es muy probable que acepte la invitación. Es un personaje curioso y aparentemente muy amable y divertido, igual nos vamos juntos a las carreras de motos aunque esa es otra historia que ya veremos cómo acaba.

TiomanPulau Tioman es una isla bastante grande, unos veinticinco kilómetros de larga y once de ancha, con forma de tortuga según los locales. La principal actividad es el buceo y Snorkel. Es una isla muy turística, visitada por locales en los fines de semana y por extranjeros casi todo el año. Está época del año es la más tranquila en la isla ya que el monzón se aproxima y la isla queda casi desierta de noviembre a febrero. Las playas están casi vacías y no hay problemaTioman de alojamiento, hay pocos locales abiertos para comer y casi ninguna opción para conectarse a internet. Aun así, he encontrado un restaurante muy tranquilo y barato con buena conexión, una silla mirando al mar y algunos gatos en el lugar que he convertido en mi oficina para algunos trabajos que tenía pendientes y para ir actualizando el blog.

En la isla la principal actividad es el buceo y snorkel.
TiomanNo tengo licencia de buceo con lo que me fui a hacer snorkel. El grupo que me tocó en suerte estaba formado por cuatro chavales malayos, una turista francesa y mi menda. No tenía unas expectativas demasiado altas de lo que iba a conseguir ver y sin embargo es simplemente alucinante. Nos llevaron en una barca a motor hasta una isla a una media hora de la isla de Tioman de cuyo nombre no me acuerdo pero que el guía llamaba “Coral Island” y realmente lo es. Las aguas no son muy profundas con lo que con las gafas ves perfectamente hasta el fondo y se ven infinidad de corales, un gran jardín de coral debajo del agua, de todos los colores y formas. Hay peces blancos, amarillos, azules, morados, verdes, multicolor, blancos y negros, camuflados con el fondo, peces pequeños que nadan en grupos con forma de pez grande, bancos de peces que forman un gran cuerpo nadando, erizos, y mucho más. El espectáculo es grandioso y lo pasé de maravilla desde las diez de la mañana a las cinco de la tarde. Una gran actividad para quien tenga ocasión.

TiomanEn Mersing conocí a un par de chavales escoceses que viajan con una guitarra, amplificador y algún instrumento más. Se dedican a cantar y a componer sus canciones. Me pidieron que les grabara mientras cantaban una canción para enviar el vídeo a un amigo suyo que cumplía los cuarenta años y así, hablando, nos hicimos un poco coleguitas. Ellos se alojaban cerca de donde yo estaba y coincidimos el lunes por la noche en un local en el que iban a tocar algunas canciones. Con eso de la música en directo y el ambiente del lugar, nos dieron las tres de la mañana tomando cervezas y cantando (ellos claro). Una pareja muy singular y realmente hacen una música muy digna. Espero seguir en contacto y enterarme algún día de que se han hecho famosos, aunque creo que están muy fuera de los círculos comerciales. El tiempo lo dirá.

Bali: otra semana de turismo al uso

BaliEl viernes 12 de junio, después de casi una semana de espera sobre el horario previsto, llegó Ana al aeropuerto de Don Muang en Bangkok. Su vuelo llegaba a las once de la noche y salíamos a las seis de la mañana para Bali así que ni nos molestamos en salir del aeropuerto, cenamos algo en uno de los dos restaurantes que hay en el aeropuerto de Don Muang y nos tiramos en la primera esquina a dormir al lado de un enchufe donde nuestros móviles recuperaban batería un poco más deprisa de lo que lo hacíamos nosotros mismos.

Bali es una isla relativamente grande situada al este de Volcán BaturIndonesia, es un destino turístico de primera magnitud. En cuanto llegas a la isla te resulta muy sencillo imaginar los motivos que mueven a tanta gente a elegir este destino para sus vacaciones, bodas o lunas de miel. El clima es prácticamente constante todo el año, con una temperatura máxima de alrededor de treinta grados y mínimas que no bajan de los venticuatro grados. Las infraestructuras para el turismo son impecables, los hoteles no son caros y todos están muy bien. La gente es muy amable y siempre hay alguien dispuesto a ofrecerte un plan para visitar X o Y o para realizar todo tipo de deportes o rutas ya sea andando, en bici, en moto, en coche o en barco.

BaliHay un punto que resulta un poco agotador, sobre todo si ya llevas bastante tiempo en viaje, como es el caso; en los lugares más turísticos es imposible dar un paso sin que alguien te pare para que visites su tienda de suvenires, de telas, de ropa, de tallas de madera, de cerámica, de bisutería, de plata o de lo que sea. Tampoco faltan aquellos que te ofrecen taxi, moto, alquiler de lo que se te ocurra, espectáculo de danza, masaje, comida, bebida, y cosas mucho peores. Pasear por los lugares más turísticos resulta, en este sentido, agotador. Al principio te mantienes simpático, respondiendo a casi todas las ofertas de forma amable pero llega un momento en que ya no puedes seguir siendo amable y de ahí pasas a ser irónico, despectivo y hasta puede que maleducado. Son los efectos de setecientas invitaciones, llamadas o sugerencias por hora en el ser humano, está demostrado, hay quién tarda unos minutos en pasar de todo y otros aguantan horas, lo que está claro es que todo el mundo llega a su límite si le expones a este tratamiento. La verdad es que no creo que se deba culpar a unos ni a otros, simplemente ser conscientes de lo que hay, y actuar en consecuencia. Me llamó la atención descubrir una aplicación que te sugiere lugares poco transitados o menos visitados, alguien vio el negocio generado por estas situaciones antes que yo.

Hemos pasado una semana en Bali haciendo Surflo que, supongo, hace la mayoría de la gente en viaje por la isla y con el tiempo limitado. Nos hemos movido entre Kuta, Seminyak y Ubud como bases y hemos visitado las playas del sur, los acantilados de Uluwatu, los arrozales y campos frutales del norte, el volcán de Batur y algunas cosas más por el camino. Nos movimos toda la semana con una motocicleta que, es la forma más sencilla de transporte, y te permite parar dónde te apetece y no depender de terceros. Hemos hecho surf, subido en un paracaídas atado a una barca y a un elemento tipo colchoneta flotante que también volaba al ser arrastrado por una barca a toda velocidad y en contra del viento. BaliLo mejor de todo, el surf. No pensaba yo que iba a practicar este deporte, entretenimiento más bien para nosotros, a estas alturas y ya veis, fue todo un éxito. Conseguimos ponernos sobre la tabla el primer día y hasta coger alguna ola de forma semi-decente y sobre todo pasar un rato muy divertido. No comento las agujetas que provoca, los moratones, raspones y la cantidad de agua que tragas, eso son los peajes que hay que pagar.

La semana se ha pasado y ahora estoy en Ayutthaya de nuevo donde me he reencontrado con Katanka. Todo está en su sitio y volvemos otra vez a la ruta. Esta vez me voy al norte de Tailandia por unos días, vamos a intentar hacer alguna ruta por la zona de Chiang MaiBali y conocer un poco más de, la que dicen, es la mejor parte de Tailandia. Sólo estaré unos días más y el dos de julio regreso a España a descansar un poco del viaje y recargar las pilas. Estos meses son los de más lluvias por la zona y además no me vendrá mal recuperar fuerzas para regresar en septiembre con nuevas energías y seguir pedaleando y disfrutando del viaje.

Koh Samed y Koh Chang

Koh SamedDe Pattaya salimos pronto por la mañana ya que el sitio no nos pareció ninguna maravilla y los compañeros de viaje que por allí encontramos no eran de nuestro estilo por así decirlo. Pasamos por un pequeño pueblo de pescadores en el que dimos un paseo por el muelle. Los barcos de pescadores en Tailandia son muy coloridos y, en muchos casos, siguen siendo de madera y bambú pintados del color que más abunde en su momento. Me temo que la intención no es tanto decorar como proteger la madera y otros materiales de la fuerza erosiva y corrosiva del mar. Parece que hay cierta polémica con la sobreexplotación que Tailandia hace de los recursos marinos, no creo que sea gracias a los pescadores de este pueblo que eso esté ocurriendo.

Del pueblo nos dirigimos por intuición a buscar una playa. PescadoresLa intuición se basaba en que, en Google Maps, se veían zonas blancas rodeadas de verde y junto al mar lo cual, como todo el mundo sabe, es un claro indicio de que se trata de una playa salvaje, de arena blanca, en una cala rodeada de vegetación y poco explotada. Nos costó un poco dar con la dirección correcta ya que en Maps está todo, hasta los caminos más estrechos y a veces no es el más corto el mejor camino. Sin embargo, Google no tiene en cuenta señalizar las barreras de control militar donde te piden dejar una documentación para darte un pase de acceso a la zona donde viven y hacen sus prácticas los miembros de ejército tailandés y nos encontramos con una que salvamos después de algunos Koh Samedintercambios gestuales de impresiones. El caso es que después de superados los pequeños problemas llegamos a una playa salvaje, de arena blanca, en una cala rodeada de vegetación y poco explotada que era lo que estábamos buscando.

Unos baños, comer algo de pescado y mariscos de la región y desde allí nos fuimos al embarcadero para tomar el ferri que nos llevaría a Koh Samed. Koh Samed es una isla de unos siete kilómetros de largo y no muy ancha que alberga muchas pequeñas calas en su costa estePlaya y que está a una distancia no muy grande de Bangkok lo que la convierte en destino de escapadas de fin de semana desde la capital. Nos alojamos en un resort estupendo con salida a la playa, piscina y jacuzzi en la piscina por la noche (hasta las diez).
Dedicamos el día siguiente a ir probando una a una todas las calas que había desde nuestro hotel hasta el extremo este de la isla haciendo valoraciones de detalles como la finura de la arena, temperatura del agua, vegetación, pendiente, abundancia de turistas y calidad de sus chiringuitos. Una labor ímproba dadas las circunstancias que nos tuvo atareados hasta bien entrada la tarde. Al final no recuerdo bien la clasificación cómo quedó aunque sí he de decir que fue una votación ajustada.

EmbarcaderoSe suponía que el viernes se nos unía Ana que llegaba a Bangkok desde Yangon por la mañana. No sé si os habréis enterado del asunto de los Rohingya, pero el caso es que están repatriando algunos de los que se encontraban en el mar a la deriva sin ser acogidos por ningún país y con este panorama el viaje de Ana se ha visto cancelado. También hemos tenido que posponer el viaje que íbamos a hacer a Bali esta semana y ahora estoy en Bangkok en espera de noticias para decidir los próximos pasos. Con este cambio de situación decidimos aprovechar los dos últimos días de visita de Agur y Elena para ir a la isla de Koh Chang mucho mayor y un poco más alejada que la de Koh Samed.

A Koh Chang llegamos en ferri con el coche y nosPlaya alojamos en un resort en primera línea de playa, con piscina y este con playa privada (no vaya a ser que se complique…). La isla mide unos treinta kilómetros de largo por diez o así de ancho y en este caso las mejores playas estaban al este. Fuimos a ver una catarata que no tenía demasiada agua por ser el comienzo de la época de lluvias y visitamos algún pueblo y varias playas. Vida tranquila y reposada sin muchos contratiempos salvo un encuentro fortuito entre una medusa y la baja espalda de Agur que terminó con la medusa a la fuga y una marca roja intensa en sálvense las partes que Agur no dudó en enseñar en el bar, a la policía y en una clínica y que fue objeto de varias controversias clínicas antes de aplicar vinagre, grasa de Agurtigre y recetar unas pastillas de antiestamínicos. No ha habido daños físicos y aparentemente no se ha creado trauma aunque quizás deberíamos preguntar a las enfermeras de la clínica. Creo que todavía se estarán riendo.

De Koh Chang al aeropuerto a devolver el coche y despedir a las visitantes que vinieron de Roma. Ha sido una semana a un ritmo ligeramente superior al que yo llevo normalmente pero acompañado de descanso, buena comida, buena vida y muy buena compañía. ¿Qué más puedo pedir? ¿Alguien más se anima a una escapadita? Yo, como ya he comentado, sigo esperando.

DescansoPlaya

Fin del descanso de playa

Niños en la playaSe acabó la semana de playa, islas, baños, masajes, y buena vida en general. Ana está ya en Sittwe, Myanmar, donde espera que yo llegue el día doce de Abril aproximadamente. En bici será imposible hacer todo el recorrido (estoy a casi dos mil kilómetros), mi intención es llegar desde Kantchanaburi a Yangon (en la página de mapas os podéis ir haciendo una idea). El lunes empieza lo bueno, la parte más dura y seguro que la más bonita del viaje. Recojo la bici por la mañana y por la tarde la meto en un tren que nos lleva hasta Kanchanaburi y desde ahí a pedalear hacia el oeste.

En Krabi hemos estado de maravilla, es uConversación de futboln lugar en el que puedes combinar las visitas típicas a playas para tomar el sol, hacer snorkel, submarinismo, o lo que se tercie que quieras hacer en las playas con algo de vida más local, de gentes que van a la compra, salen de paseo por las tardes a la orilla del río, comen en puestos ambulantes que son ya fijos y practican un poco de deporte en el parque.

Entre los deportes que practican en Tailandia me ha llamado mucho la atención un juego con una pelota de mimbre un poco dura y sin apenas peso que tiene varias versiones dependiendo de lo avezado que se sea en el deporte en cuestión que por cierto se llama Sepak TakrawSepak Takraw. Se forman desde corros en los que invitan a jugar a cualquiera y ahí voy yo incluido hasta partidos con red por medio donde juegan los más profesionales. Estuve practicando un poco en el nivel más bajo y di más pena que otra cosa, habrá que seguir practicando, ya os contaré cómo van mis progresos.

Me llama la atención ver cómo se agrupan los turistas según su origen para seguir pautas similares. Por ejemplo, los europeos tienden a irse a las playas a tostarse o ponerse completamente colorados, hacerse masajes y beberse muchas cervezas, los chinos van normalmente en grupos grandes y van también a las playas pero tienen miedo al agua así que como mucho se quKrabiedan flotando en el mar agarrados a un salvavidas o forman una gran conga agarrados uno al chaleco salvavidas del siguiente para moverse de un lado a otro, los malayos y de Singapur son más de interior, de lagos, paseos en elefante y esas cosas, etc… ¿Será que hay motivos para que dependiendo del origen nos gusten cosas similares o quizás es más que la tribu tiende a mantenerse unida para tener una sensación de seguridad intermedia entre estar perdido en la nada y quedarte en casa con los tuyos? Desconozco el motivo pero hoy me he dado cuenta viendo a los que llegan a Bangkok por primera vez que yo debía de tener ese mismo aspecto de desorientado que tienen ellos y que ahora me hace gracia. Hoy he visto a un turista novato preguntar por una oficina de información turística en una tienda y me han dado ganas de decirle que ni lo sueñe pero luego he pensado que es mejor que lo descubra él mismo, esa parte también es bonita.

Seguimos dando vueltas al nombre de la bicicleta. Se me olvidó comentar que Leo había propuesto el nombre de Falkor el dragón de la Historia Interminable y ahora se ha unido Krabi PlayaCarlos con la propuesta de Sleipnir que es el caballo de Odín en la mitología nórdica y que al parecer tenía ocho patas. De entre todos los que tenemos me gustan Kantaka, Garudá y Falkor. En cuanto estemos rodando nos daremos cuenta de cuál es el nombre que mejor se ajusta a su comportamiento y características.

Ahora mismo son las cinco de la tarde y acaba de caer una pequeña tormenta. La temperatura no cambia a pesar de la lluvia, tendremos unos 28 grados. ¡Menuda tela!

Unos días de turismo al uso en Krabi

Ana BertaYa sé que llevaba varios días sin comentar nada y no es porque me haya pasado nada malo sino más bien lo contrario. El viernes llegó Ana de Myanmar y desde entonces hemos dedicado los días a hacer turismo un poco más estándar, es decir, nos hemos venido a las islas del sur de Tailandia.

Antes de salir nos dio tiempo a sacar el visado para Myanmar y finalizar la gestión de compra de la bicicleta. Los visados en Bangkok los dan como si fueran rosquillas, vas por la mañana, completas un formulario con dos fotos, pagas unos 40€, dejas tu pasaporte y regresas por la tarde a las tres y media a recogerlo con el visado. Es bastante llamativa la cola que se forma para recoger el visado, citan a todo el mundo a la misma hora y luego abren como si fueran las rebajas y todos a correr. Pienso que, si vas a Myanmar y vas a Embajada Birmaniaestar unos días en Bangkok, no merece la pena traer el visado de Myanmar desde Europa. Hay también agencias que te hacen los trámites si no quieres perder el tiempo en la embajada aunque tampoco está mal visitar la zona de la embajada y la experiencia es, cuando menos, interesante.

La bicicleta ya está encargada y el lunes día 30 me la entregan. Le están poniendo algunos accesorios que son necesarios para el viaje. Al final he optado por una bici nueva que cumple con todo lo que creo que me hará falta. De momento no hay demasiadas aportaciones para el nombre, las que más me gustan son: Kantaka que es el nombre del caballo de Buda, Rt̄hcạkryān que es bicicleta en Tailandés pero que es casi imposible de pronunciar y Garudá que es el símbolo nacional de Tailandia y además es un ser mitológico mitad hombre y mitad pájaro que actuaba como vehículo del dios Vishnú. Hay alguna aportación más localista como Lóstrego que es rayo en gallego y que se agradece Puesta de soligual, sin embargo no he querido incluirlo como favorito (gracias animalito). Aún está abierto el concurso de ideas.

Ahora estamos en Krabi, en el sur de Tailandia desde donde hemos visitado la isla de Kho Lanta y algunas más y hemos realizado algunas de las actividades más típicas del turista de la zona. Visitamos cuatro islas en un viaje organizado de un día, alquilamos una moto para recorrer la isla, baños, masajes y, en definitiva, buena vida. Aproveché para pasar por la peluquería que falta me estaba haciendo.

En el barco que nos llevaba de Krabi a Kho Lanta me encontréGrand China con un inglés de Manchester llamado Jimmy que viaja en bici desde Australia hasta Manchester. El tío parecía llevarlo bien aunque su camiseta estaba un poco más sucia de lo que el decoro aconseja. Me dio alguna idea de lo que me puede hacer falta y de rutas para seguir. También había dos chicos de Singapur que habían ido en avión hasta Phuket y regresaban en bici a casa. En fin, que voy a ver a varios viajeros en bici por la zona.

Pasaremos en la zona de Krabi el resto de la semana hasta el sábado que regresamos a Bangkok. Seguimos en el proceso de aclimatación al medio.Playa Tailandia

El mar… Por fin, el mar

el marAyer salimos de Tiznit sin prisas. Como Babieca estaba un poco celosa de mi cambio de aspecto, paramos en la primera gasolinera con lavado y un señor muy agradable la dio un repaso que la dejó como nueva. Es importante limpiar bien la cadena para lo que se nos viene encima. La arena es criminal para la cadena si esta está sucia así que probablemente mañana o pasado le demos un repaso para dejarla sin gota de suciedad y creo que no habrá grasa ni aceite en un tiempo para Babieca aunque ella esto no lo sabe.

Había dos alternativas para ir a Sidi Ifni, una más corta pero con montañas y otra más larga pero más llana. Como viene siendo habitual en este viaje elegimos la de las cuestas. Creo que mereció la pena. Ascendimos por una carretera llena de curvas y pequeños descensos para luego subir y al cabo de unos treinta kilómetros apareció el mar al fondo. En realidad debería decir océano pero diremos mar por el momento.

arcoSeguimos adelante y muy pronto estábamos siguiendo la carretera que bordea la costa. Me habían recomendado parar en un albergue en una playa cerca de Sidi Ifni. Sólo hay que bajar a la playa desde la carretera me habían dicho. Y así lo hicimos pero la cuesta para bajar es de las de armas tomar y según bajábamos estaba pensando cómo íbamos a salir de aquel agujero. Estamos en Sidi Ifni ahora con lo que hemos salido sin problemas y, como casi siempre ocurre, fue peor pensarlo que hacerlo.

arcoEl sitio merece muy mucho la pena. Es una playa espectacular con dos arcos naturales que ha formado el mar escarbando debajo de las laderas de terreno pedregoso que parece hormigón armado. Simplemente impresionante. Para comer pescado a la brasa y para cenar un tajine de pollo. Antes un paseo por la playa para hacer hambre. Había un grupo de franceses haciendo parapente sobre uno de los arcos. Todo un espectáculo y una envidia de poder hacer como ellos y volar como los pájaros.

playaEl albergue estaba muy bien con una habitación grande, terraza mirando al mar y espacio para Babieca. La familia muy amable y por la zona poco más. Creo que soy uno de los pocos turistas que se han quedado a dormir allí esta noche. En el albergue en el que estaba era el único. La ducha en el mismo sitio dónde se supone que debes hacer tus necesidades después y cuando me voy a la habitación después de cenar el chico del albergue me dá dos velas para la noche. Me dice que son para la habitación que la luz es con generador y que lo apagan en quince minutos. No tome el atardecertiempo pero el generador estaba apagado en apenas cinco minutos y luego a leer con dos velas y dormir escuchando el mar de fondo. Una gozada para los sentidos.

Por la mañana te levantas, abres la puerta de la terraza  allí está el mar esperando. Un buen desayuno y a Sidi Ifni. Hoy hemos hecho sólo diez kilómetros y nos hemos parado a descansar cerca del mar por otro día. Hace falta!

babiecaAl llegar a Sidi Ifni paramos en una colina en frente de la ciudad y un señor se sentó sobre unos bloques al lado de Babieca. El hombre no era consciente de haberse convertido en víctima propiciatoria para una charla con un turista en bicicleta. Me senté entre Babieca y el hombre aquel y así estuvimos los tres charlando durante un rato largo de las cosas de Sidi Ifni, de España, de Marruecos y de todo y nada en una extraña mezcla de Francés, Español y Bereber.

atardecerHoy estamos en hotel estupendo, he lavado ropa, he paseado por la playa. Por supuesto, el agua está helada, no hace demasiado calor y algunas piedras en el fondo de la playa con lo que… Claro que sí, me he bañado. Muy mal se tenían que poner las cosas para que no me diera un baño. De hecho ayer también me di un baño al llegar a la playa de los arcos ((la llamo así porque no me acuerdo del nombre). En la playa me he encontrado con un pescador que hablaba perfectamente español. Esto fue España hasta 1969. Me ha contado lo que pesca y cosas de su vida y sus tiempos en España y me ha enseñado un pez bastante grande que ha pescado esta misma mañana.

atardecerAhora me retiraré a descansar después de una buena cena y mañana a Guelmim.