Ayer llegamos a Tarfaya y hoy hemos viajado por una carretera alternativa a la nacional hasta El Marsa o lo que viene a ser el puerto de Laayoune. Tarfaya es una pequeña ciudad costera con su pequeño puerto de pequeñas embarcaciones y con un núcleo urbano formado por tres calles en un sentido y otras tres en otro. La carretera alternativa a resultado ser
un paseo por la costa durante más de cien kilómetros sin ver nada reseñable salvo que destaquemos las dunas, mucha arena, cuatro plantas mucha carretera y un pequeño pueblo costero dónde parece no haber nadie.
Resulta que ayer dieron el resultado de las elecciones en Marruecos y como casi siempre pasa, salvo las últimas en España, han ganado todos o casi todos. Estaba dando un paseo por el pueblo cuando de repente comienzo a oír los pitos de los coches y a la vuelta de una esquina aparecen varios coches todo terreno, normales, furgones y otros, completamente llenos de gente que canta y saca al viento lo que sea a falta de banderas. Resulta que en Marruecos ha ganado el partido de la lámpara que se llama algo así como Justicia y Desarrollo y digo yo que con ese nombre es normal
ganar. ¿Quién no quiere para su país “justicia y desarrollo”? Aunque ya puestos a elegir nombres grandilocuentes o que puedan atraer a la gente podrían hacer caso a los publicistas que de esto saben y ponerles nombres como: “super-justicia y desarrollo plus” o “hiper-justicia max y desarrollo system”. ¿Os imagináis lo que hubiera pasado en España si se hubiera presentado el “Super-soe” o el “maxi-partido popular 4.0”? Cualquiera de estos dos partidos con los medios con los que cuentan los grandes hubiera ganado de calle las elecciones. Por supuesto necesitarían esa financiación de los grandes bancos que tienen los campeones (Santander o BBVA) y el apoyo de los grandes grupos
mediáticos para tener minutos en sus radios, televisiones y en la prensa de tirada nacional. Pero con estos pequeños detalles seguro que conseguirían un gran resultado. De los mensajes y del programa ya nos preocuparemos luego que eso no es importante ya que lo que importa es ganar las elecciones y luego ya si eso vemos qué hacemos y cómo lo hacemos.
En Tarfalla ha ganado el partido de la balanza que no sé cómo se llama y parece que al partido del pájaro no le ha ido muy bien por estas latitudes. Es curioso que los habitantes del Sahara Occidental están contentos con la victoria de Rajoy en España. Se piensan que les va a ir mejor en su intento de ser independientes. Nosotros diremos que son unos ilusos pero creo que es lo mismo que ellos piensan de nosotros cuando creemos que nuestra economía va a mejorar con el nuevo gobierno. Quizás estemos los dos equivocados para bien o para mal, eso el tiempo lo dirá…
En El Marsa me he acercado al puerto al atardecer que es cuando llegan los barcos con su pescado. Las instalaciones parecen nuevas y limpias pero a medida que te acercas a los barcos vas viendo la realidad. Si algún día se acabara la vida en este planeta seguro que aún quedarían las gaviotas. En el muelle los barcos se apiñan en espacios tan ajustados para cada barco que si uno se mueve hay dos o tres que se tienen que mover también ara dar salida
o entrada al primero. Los pescadores descargan sus barcos repletos de sardinas con unas cestas de tamaño no muy grande pero que mueven a una velocidad pasmosa. Parece como si hicieran malabares. Sale una cesta de las manos de uno de los hombres de la cadena y ya tiene otra de nuevo cayendo de las manos del anterior. Dos cestas hacen una caja y un camión carga un montón de cajas. Es el caos mayor de barcos, gentes, camiones, y
gaviotas que yo he visto nunca. Al final los camiones salen tranquilamente con su carga hacia Agadir a fábricas de conservas. Supongo que esto es sólo una pequeña parte pero me permite imaginar la dureza de la vida de estas gentes y la próxima vez que me coma una sardina prometo mostrar más respeto.
A partir de aquí las distancias entre localidades se hacen insalvables para ir en bicicleta así que creo que mañana nos montaremos Babieca y yo en u bus con destino a Dakhla dónde espero encontrar un sitio agradable para descansar un par de días. Otra opción es hacer dedo y tratar de montar en un camión. Bueno, dejaremos que el sol salga mañana y luego emprenderemos el camino como mejor nos parezca.

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Estamos en Ait Ben Haddou, hoy hemos pasado por Ouarzazate y vamos rumbo a Agadir. Estos días estamos haciendo unos setenta kilómetros cada día pero las condiciones son buenas y podríamos hacer más aunque poco a poco se nota el cansancio. La idea es llegar a la costa en pocos días para poder descansar un poco allí que seguramente el clima será benigno.
Ayer nos encontramos en la carretera a un polaco que venía en dirección contraria con su bicicleta. Nos paramos en medio de la nada y me contó que venía de Sudáfrica y se dirigía a Polonia para pasar la navidad en casa. El tipo ha hecho nada menos que 28.000 kilómetros en bicicleta para estas alturas y le quedan otros cinco o seis mil kilómetros para llegar a su casa pero se le veía completamente convencido de conseguirlo y yo apuesto a que lo hace. Creo que se alegró mucho de ver que hay gente viajando como él por la zona. Me comentó que llevo a una pareja de franceses unos treinta o cuarenta kilómetros delante de mí y que van hacia Agadir también. Quizás intente alguna etapa un poco más larga alguno de estos días a ver si los encuentro y puedo hacer algún tramo acompañado. Los días que el viento es favorable hacemos medias de hasta veinticinco kilómetros en una hora pero si las condiciones se ponen complicadas la media baja hasta los quince e incluso menos. Si se da todo bien espero estar el domingo en Agadir para seguir desde allí las elecciones en España que supongo son el tema central estos días junto con el agravamiento de la crisis y esas cosas. Una pena no poder seguir cada día las descalificaciones que hacen unos de otros para intentar convencer a la gente de que el otro es peor. Peor que, qué, es la pregunta pero supongo que eso no nos lo van a decir. Perderían muchos votos si lo hicieran.
En Marruecos hay elecciones también. Son el día veinticuatro de noviembre. En realidad aquí da igual quién gane ya que las decisiones importantes las toma el rey. Hay fotos de Mohamed VI en todas las cafeterías y en cada hotel. Por esta zona son Bereberes y no están muy por la labor pero nadie dice nada. Desde hace dos años está permitido escribir en Bereber de nuevo. Hay un símbolo Bereber que se repite en pintadas por las carreteras y en los lugares señalados y que representa al hombre libre. Creo que es la única señal de rebeldía que se puede notar pero si les tiras un poco de la lengua te van contando cosas y atando cabos te das cuente de que en realidad están hasta el gorro del amigo Mohamed VI. Para las elecciones los candidatos o sus simpatizantes van por las carreteras tirando papeles y gritando y tocando el claxon. En ocasiones me tiran papeles a mí también. Creo que no controlan muy bien quién su público objetivo. Supongo que en España pasa lo mismo, nos cuentan todas esas promesas que no van a cumplir, sin darse cuenta de quién es el público objetivo. Seguro que yo estoy equivocado y ellos saben
muy bien lo que la gente espera oír y las frases que les hacen ganar más votos y las que no interesa decir pero no deja de sorprenderme que las cosas funcionen así y lo llamemos poder del pueblo y fiesta de la democracia. Una pena que sólo sea un día de fiesta y luego tengamos que aguantar cuatro años de resaca.
Voy de hotel en hotel siguiendo las indicaciones y recomendaciones que me dan en cada lugar. Como las etapas en bicicleta son cortas no es necesario llevar una guía ni nada. Te vas guiando por las recomendaciones de los paisanos. No me entiendo bien con todos y a veces no quieren que se les entienda demasiado bien pero más menos nos vamos comprendiendo. El próximo día os hablaré de los hoteles o albergues en los que voy parando.
En la zona de la Kashba de Ait Ben Haddou nos hemos encontrado un grupo de gente grabando otra película sobre Jesucristo. Tienen a un tipo muy flaco colgado de una cruz durante horas para sacar unas pocas imágenes. Es curioso ver todo lo que se mueve alrededor de estos equipos de grabación. Llevan un caballo, varios camellos, un burro con su carro, un grupo de cabras, varios chavales y otros figurantes vestidos como soldados romanos o como gentes de la época de Cristo. El escenario no puede estar mejor escogido pero creo que este ya ha salido en muchas películas y probablemente podremos verlo en varias si nos fijamos. La más famosa creo que es “El hombre que pudo ser rey” con Sean Connery y Mikel Cane. Una película bastante recomendable por cierto.
Estamos en AitArbi, cerca de Boulmane Dadés y dentro de la Garganta del Dadés. Hoy hemos llegado desde Tinerhir y el día es soleado y con un poco de viento molesto para andar en bicicleta pero con una temperatura perfecta.
barrancos con piedras enormes y cortes en el terreno a distintos niveles que muestran colores diferentes del terreno. Es curioso ver como las casas se camuflan en las laderas al estar hechas con la tierra que hay en sus colinas y así si la colina es rojiza las casas son rojizas y si es ocre pues casas ocres y si más blanca pues eso, casas más blancas.
entusiasmo. Creo que he distraído un poco la atención del problema causante de la queja pero supongo que pronto han vuelto a centrarse en lo que les ha llevado a esa situación.
Los grupos de turistas no me sorprenden menos que las gentes locales. Saliendo del hotel de Chefchauen me di de bruces con un grupo de al menos treinta chavales de EEUU que ocupaban completamente la estrecha calle y hacían fotos a diestro y siniestro para satisfacción de los chiquillos que luego se encargarán de sacarles unas monedas o un bolígrafo. Uno de los rubicundos jóvenes lleva en la mano una botella de Coca-Cola y colgada del cuello una cámara réflex. La imagen no tiene desperdicio. Lamentablemente los pobres chicos no encontraran un Macdonalds hasta que lleguen a Marrakesh para poder comerse una hamburguesa como Dios manda.
Al despertarme e ir al salón para el desayuno en Agoudal, me encuentro con que el salón ha sido tomado por doce alemanes grandes y fornidos que piden s desayuno adelantándose al españolito de la bicicleta que no ha madrugado demasiado si quiere hacer una ruta de verdad. Salgo a la calle y veo tres camiones grandes como torres, en uno de ellos llevan cuatro motos de monte y hay otras tres aparcadas en frente del albergue. La pobre Babieca se sintió muy ofendida por las miradas de menosprecio que la echaron los germanos de las grandes motos e inmensos camiones pero pronto estuvimos otra vez en la ruta y se la pasó el mal trago.
Al llegar a la Garganta del Todrá, pare en un café a tomar un té y pronto vino el hombre de la tienda de recuerdos que hay en frente del café. hablamos un rato y el hombre se levantó un par de veces a ver si alguno de los turistas que pasaban se interesaba en su tienda. No tuvo mucha suerte pero en un momento dado se formó un corro con turistas británicos alrededor de Babieca. Le comenté al hombre que podríamos hacer más negocio vendiendo mi bicicleta e inmediatamente me preguntó que cuánto valía. El que es comerciante aquí lo lleva en la sangre. Obviamente el precio que le di por Babieca no lo hubiera podido pagar ni él ni todos los turistas rubios del corro juntos.
El en albergue de Agoudal le cambié el candado de Babieca a Atman (el dueño del albergue) por un pañuelo largo y negro de esos que usan para hacer turbantes. Me viene bien para el frío y el polvo y no creo que vaya a necesitar el candado. Al menos hasta ahora no lo he utilizado así que pensaremos que no nos hará falta y el pañuelo puede serme útil aunque tampoco tengo mucha confianza en esto.
Hay más cosas curiosas y chocantes con las que me voy quedando pero esas son cosas que van formando parte de otras historias y que ya os iré contando… Inshala!
El sábado fui todo el día por las montañas, por carreteras muy estrechas y sin nada de tráfico y disfrutando de vistas maravillosas que a veces se estropeaban un poco con alguna mancha negra o un poco de humo pero que realmente merecen la pena. Los pueblos son también bastante peculiares con arquitectura popular se lo más auténtico y en los que no ha tenido un gran impacto todavía el hecho de pertenecer a una ruta turística como puede ser loa Vía de la Plata. He de decir que esta que yo estoy haciendo es una variante que no se había promocionado demasiado y es por lo tanto una de las menos transitadas.






