Lunes, día del cordero. Al no haber muchos hoteles por la zona este día hicimos más de 100 kilómetros para ir de Ouazzane en el Rif hasta Mulay Idriss muy cerca de Meknes y del medio Atlas. El día fue perfecto con sol y muy poco viento y lo más importante… Al ser la fiesta, todo el mundo estaba en casa matando al cordero y comiéndose sus vísceras y las carreteras estaban completamente vacías. Toda la carretera para nosotros y en estas condiciones Babieca corre como el viento.
La parte negativa es que hasta media tarde estaba todo completamente cerrado. Sólo encontré abiero un pequeño puesto ambulante en un pueblo dónde compré unos plátanos y algo dulce para Babieca y un café en una estación de servicio dónde me dieron, con el té, unas galletas especiales para la fiesta. No os podéis imaginar lo buenas que me supieron esas galletas!
Llegando a Mulay Idriss me encontré con Craig. Craig es un turista americano que viaja sólo por marruecos y que había alquilado una bicicleta en el hotel para darse un paseo hasta las ruinas de Volubilis y sus alrededores en un día perfecto para andar en bicicleta. Craig estaba de vuelta hacia su hotel y ya nos fuimos juntos. Su hotel no tenía pesonal por la fiesta pero al lado había uno dónde me pude alojar y me dieron dos tazones de sopa y un té con pastas para matar el hambre de momento y luego quedamos en cenar con otra pareja de americanos que estaban alojados en mi hotel (David y Felissa). Buena gente pero David habla y habla y le gusta mucho contar que él habla varios idiomas y que conoce y sabe, y Felissa le mira a veces como deseando que se quede sin habla, si no para siempre, al menos un rato. Para mi fue entretenido aunque con la hora y pico que estuve con ellos fue suficiente.
Entre las sopas y el cuscús de la cena me fuí al café me senté en la terraza y pronto se
sentaron a mi lado unos chavales que me preguntaron mil cosas, me contaron otras mil, me propusieron cambiar a mi hermana de su edad por la hermana de 17 años de uno de ellos, me enseñaron 500 fotos de Juseff haciendo Taekwondo, me invitaron al té y me llevaron a dar una vuelta por la Medina ya que el cyber estaba lleno de gente enviando esos mensajes de felicitación a familiares y amigos que se envían en las fechas señaladas. Os suena?
Estoy escribiendo esto en mi ordenador y luego tratré de llevarlo al cyber con un pen-drive y colgarlo. Ahora voy a desayunar y nos vamos a Meknes que está sólo 27 kilómetros. Hoy es día de descanso.
Por cosas del directo ya estoy en Meknes. Os dejo con un pensamiento de Sidharta: Escribir es bueno pero pensar es mejor. La inteligencia es buena pero la paciencia es mejor.
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El domingo fuimos de Chefchaouen a Ouazzane. Es una ruta muy bonita que transcurre entre las montañas redondeadas y cubiertas de vegetación del Rif. La carretera va siempre cerca de los lechos de los ríos y después de las lluvias caídas estos bajan con un agua marrón, formando torrenteras y llevandose tierra de las orillas. Hay tramos en los que la carretera parece peligrar con la fuerza de las aguas que se van llevando la tierra que soporta el asfalto.
Españoles de su territorio. Al ser justo el día anterior a la fiesta grande del cordero, todo el mundo está en la calle ultimando las compras o afilando los cuchillos. Es igual que navidad en España pero sin tanta luz de neón.
Así todos me sonríen y pronto el café completo sabe que el Español de la bicicleta es del Betís a pesar de qué algunos no saben bien en qué división juega.
Al llegar a Ouazzane me alojé en es Hotel Rif que regenta un tal Ziat que es un tipo muy curioso con muchos anillos de oro en las manos, un gran Toyota Land Cruiser y una afición peligrosa a conducir deprisa y beber whisky en botellas de agua mineral. Todo un personaje el amigo Ziat pero esa es otra historia que quizás os cuente algún otro día.
marihuana en el café por que no es normal que los blancos entren en los cafés marroqís. La verdad es que no entiendo porqué no lo hacen, es un ambiente agradable y todo el mundo trata de decirte algo a pesar de los pequeños problemas de comunicación debidos a mi mal francés y sobretodo al hecho de que la mayoría de la gente sólo habla árabe. Afortunadamente los camareros suelen hablar algo de español o francés y hacen de traductores. Me alucina cómo le gusta a esta gente jugar al parchís. Es como las partidas de mús o de tute en España que generan rivalidad y competencia pero con un juego que para nosotros es de niños.
El lunes es la pascua de los musulmanes y lo primero que me he encontrado es gente con sus carneros recién comprados o con varios en venta. Igualito que Burgos en Navidad pero sin langostinos ni, por supuesto, jamón de bellota.
En Ceuta dimos un paso mas en nuestra relación Babieca y yo. Ya hemos dormido en la misma habitación. No hemos compartido cama pero ya es lo que nos falta!
Esto es lo que hemos visto nada más llegar a la Bahía de Algeciras. Ahora ya no nos vamos a dar la vuelta. Haremos uso de ese ingenio humano que llaman barco para cruzar el estrecho de Gibraltar y pasar a dar pedaladas por Marruecos. Ya que físicamente no me váis a seguir, cuento con que lo haréis de forma virtual. La aventura empieza ahora y es posible que las comunicaciones en este blog se hagan más esporádicas pero seguro que habrá un montón de historias que contar.
Hemos pasado unos días descansando entre Sevilla y Jerez. Para que veáis que sigo entero y sin problemas aparentes os pondré una foto en la que salgo. Esta foto está sacada en una terraza en frente de la catedral de Sevilla. Allí nos tomamos una copita Aitor y yo después de una comida apañada en la Alameda de Hércules. Lo que viene siendo calidad de vida, vamos.
Cenamos en bar por el centro y luego de copas en el bar de moda (cabuki). Estuvimos de fiesta hasta altas horas cosa poco indicada para el deporte de élite pero, cuando encuentre a alguién que lo practique, se lo contaré.
preparar la ruta del día siguiente con la moto. En Jerez estuvimos con mi otra prima y su familia y pasamos un día relajado en familia.
Halloween. En realidad las únicas que se vistieron de novias de muerto fueron Irene y Paula. Con estos disfraces consiguieron un par de bolsas de caramelos con algún sobre de pica-pica.Aparte de estar rico es de esas cosas que te las tomas y te vienen los recuerdos de infancia de forma inevitable.
montañas y hacer una ruta simpática que ha estado muy bien. El clima es increíble para la época del año.
está mejor que nunca y preparar algunas cosas importantes como un mapa, rutas, bolsa frontal nueva, un notebook para actualizar el blog en Marruecos y otras cosas prácticas para el viaje. Ahora sólo falta que siga marchando todo sobre ruedas. Como podéis ver no soy el único que marcha sobre ruedas.
Ya por la tarde, dejamos atrás Extremadura con su lluvia y llegamos hasta Almaden de la Plata. El camino estaba perfecto a pesar de la lluvia caída. Una gozada andar por ahí levantando barro con el aire en la espalda.
Después de un par de días lamentables de lluvia y viento estos dos últimos me lo he pasado en grande avanzando por esos caminos andaluces entre bosques, prados, campos, arroyos y ríos. Una gozada!

Desde que salí de Santiago, hace ya unos cuantos días, he cruzado casi todos los ríos de la vertiente atlántica de la península Ibérica. Cruce el Miño en Orense, el Duero en Zamora, el tajo en Cáceres y ahora el Guadiana en Mérida. Decir Guadiana es como decir río dos veces en dos lenguas diferentes, el árabe y el celtíbero, asi que este cuenta por dos. Ahora sólo falta cruzar el Guadalquivir en Sevilla y podremos decir que he cruzado la península de Norte a Sur con Babieca. No es que sea algo como para ponerlo en el curriculum pero a mi me parece la leche.
Estos días ha llegado la lluvia para hacer que los caminos estén impracticables y los días son más grises pero es lo que toca. Los campos toman otro aspecto trás las lluvias. Los campesinos están revendimiando por Badajoz y ya empiezan a recoger las primeras aceitunas. Ahora son unas aceitunas grandes que supongo que son destinadas a consumo maceradas y no para aceite. Me iré enterando.
tan fuera de escala (como dirían varios de mis lectores) que te supera. Te sientes pequeñito y como si estuvieras en los pasillos esos de las películas por los que la gente corre y corre pero no llegan nunca al final, incluso parece que retrocedes en ocasiones. Dicen que Castilla es ancha pero Extremadura es, ancha no,… lo siguiente.
estremeño. No se ve muy bien pero el muchacho de la foto no puede tener más de 13 o 14 años y ya lo califican como un poeta del toreo. Pretencioso y peculiar cuando menos.


