Parchis y Marihuana en Chefchaouen

Hoy ha seguido lloviendo pero de forma más esporádica. Hemos hecho el camino de Tetouan (50 metros sobre el nivel del mar) a Chefchaouen (800 metros sobre el nivel del mar) en varias etapas aprovechando los momentos sin lluvia. Aparte de esto, hemos perdido altura en varias ocasiones sin un motivo muy justificado lo que nos ha obligado a volver a ganarla en tramos posteriores. Lo que viene siendo una paliza, vamos. El té marroquí con la hierbabuena sienta de maravilla para quitar el frío de la lluvia y el viento y para hidratarse. Supongo que por eso se bebe té y no whisky en este país.carretera de chefchaouen

A la salida de Tetouan nos hemos encontrado con una caravana terrible de camiones, camionetas, coches, policía, caminantes y un tío en bicicleta que, Ala sabe a dónde irá! Es todo por la fiesta del cordero o la pascua musulmana del lunes. En las afueras de Tetouan se monta un mercado donde se venden los corderos, paja para los corderos y unas ramas de un árbol parecido al olivo que en estos días está siendo podado. Las ramas son para dar de comer a los corderos durante unos días antes del día de la ejecución. En los pueblos hay artesanos que estos días se dedican a afilar cuchillos. Si yo fuera un cordero estaría acojonado. Afortunadamente no lo soy y Babieca tiene poca carne.

En Chefchaouen, después de comer cuscús,  me he ido a un café. Es dónde se reúnen los hombres para ver fútbol, tomar el té, jugar al parchís y fumar tabaco o porros. Llegas a las plazas o a las medinas de las ciudades y no falta nunca un tipo con un aspecto no muy recomendable que te ofrece marihuana. Están por todas las esquinas. Pues bien, estaba mirando una partida con un grupo de jóvenes marroquís que se escojonaban cada vez que yo decía “hamsa” (cinco en árabe) y llegan trés policias de paisano y les piden que se levanten y la documentación de uno de ellos. Creo que han pensado que el blanquito estaba comprando calle de chefchaouenmarihuana en el café por que no es normal que los blancos entren en los cafés marroqís. La verdad es que no entiendo porqué no lo hacen, es un ambiente agradable y todo el mundo trata de decirte algo a pesar de los pequeños problemas de comunicación debidos a mi mal francés y sobretodo al hecho de que la mayoría de la gente sólo habla árabe. Afortunadamente los camareros suelen hablar algo de español o francés y hacen de traductores. Me alucina cómo le gusta a esta gente jugar al parchís. Es como las partidas de mús o de tute en España que generan rivalidad y competencia pero con un juego que para nosotros es de niños.

El incidente se ha quedado en una revisión de la documentación de uno de los peligrosos jugadores de parchís y nos ha dado pié a un intercambio de gestos que dejaban a los policías de turno en un lugar no muy bueno pero sin faltar al respeto. Lo que me molesta es que el hecho de ser blanco y/o español (se nos debe notar a leguas, no fallan nunca) te convierta en comprador de marihuana en potencia. Algo habrán hecho los visitantes anteriores a este país para que esto sea así y no creo que el tipo raro de la bicicleta va a cambiar el estado de las cosas. También es de destacar que estos policías se dediquen a “investigar” a unos tipos que juegan tranquilamente al parchís cuando hay otros vendiendo marihuana en cada esquina de la medina. No me creo que no se hayan dado cuenta de este detalle viviendo aquí y yo lo haya notado en dos días. O será que soy un Sherlok Holmes en potencia?

Hoy tengo hotel con ducha en la habitación, wifi, cama grande y mullida, una chimenea en el salón de abajo y un water de los que te puedes sentar. Por lo que he visto hasta ahora, aquí se llevan más los wateres de alta precisión, esos en los que tienes que ajustar la posición para no provocar un desastre ecológico. No es algo a lo que esté habituado y me resulta realmente complejo el tema. Veremos si practicando un poco le cojo el truco para evitar problemas futuros.

Para mañana han anunciado mejor tiempo (cosa poco complicada) y espero poder disfrutar de un tramo que me han dicho que es realmente hermoso. Además, con sol, podré hacer alguna foto más ya que las de estos días dejan mucho que desear.

4 thoughts on “Parchis y Marihuana en Chefchaouen”

  1. Hacia dónde vas ahora? Me parece una etapa muy larga de Tetouan a Cheffchahuen, y ya que estás ahí, date un paseo por la montaña. Por cierto hoy he estado rapelando en Patones y me han dado ganas de escalar. Un beso, y cuídate mucho.

  2. Lo de Babieca, me encanta… tío, me dan ganas de dejarlo tó e irme pedaleando a las Asias.
    Todo esto que escribes me recuerda mucho mi estancia en Senegal. Te diré que tienes suerte, pero no en el sentido del azar. La suerte es un arte, no una casualidad, y te has buscado la tuya bien.

    Te iré siguiendo Emías.

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