Sidi Akhfennir

marruecosAyer salimos temprano de Guelmim. La idea era llegar hasta Tan-Tan y si nos daba tiempo hasta El Ouatia que está unos veinticinco kilómetros más adelante y al lado del mar. Salimos con una especie de bruma que lo cubría todo y que hacía que tuviéramos la sensación de avanzar por un terreno fantástico como de cuento. Luego desapareció la bruma y vimos la realidad. Atravesamos grandes extensiones de terreno con algúnmarruecos arbusto o yerbajo pero sin poblaciones ni nada que indique que hay vida humana por la zona. Luego te vas fijando y ves que siempre hay algo, una haima, una casa, un corral o alguna instalación para electricidad. Se ve algún rebaño de cabras y algún personaje que camina por allí sin que realmente puedas explicar muy bien de dónde sale o a dónde se dirige.

A partir de este punto, cada vez que pasamos un control de policía, de los que hay a la salida de todos los pueblos medianos y de las ciudades de Marruecos, nos piden la documentación. Una pareja hasta me pidió la ficha de Babieca. Tuve que explicarle que era una bicicleta y que por lo tanto no lleva ficha policial aunque lleve la placa de identificación reglamentaria.

babiecaLlegamos bien a Tan-Tan y por lo tanto seguimos hasta El Ouatia también conocido como Tan-Tan playa, en total unos 150 kilómetros en un solo día. Aún me acuerdo cuando estas distancias nos daban para dos o tres días por los caminos de España. El Ouatia es un pueblo de playa con pescadores y con si mezquita tipo costero. Las casas también son blancas aunque no mezkitahay uniformidad en esto como puede verse por el sur de España. En la playa unos chavales jugaban al fútbol al atardecer y unos pescadores recogían gambas grises y pequeñas que no son para comer sino para utilizarlas de cebo para pescar peces de los de verdad.

oceano atlanticoHoy hemos avanzado todo el día al lado del océano (creo que ya le podemos llamar así) y sobre acantilados cortados no muy altos pero muy espectaculares. Viendo estos acantilados y el océano golpeando tiendes a pensar en la fuerza que tiene el agua pero a mi hoy me ha dado por pensar en la resistencia tranquila que ejerce la costa. El agua va y viene empeñado mareaen romper todo lo que encuentra mientras la costa está ahí tan tranquila como diciendo, ya te cansarás. Ella no sabe que él no se cansa y él no sabe que ella tiene mucho más detrás para el caso de que consiga pasar aluna barrera.

Estamos en Sidi Akhfennir a 100 kilómetros de Tarfalla y unos 300 de las Islas Canarias. Creo que a partir de aquí no dejamos nunca la costa. Muchos me habían hablado del viento favorable por estas zonas. Veremos si mañana aparece ese “viento favorable” que todavía no hemos catado.

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