Atrás ha quedado el mar y estamos en el interior en una ciudad llamada Guelmim. Desde aquí parece que solo nos queda el desierto por delante, unos mil kilómetros de desierto pero eso es todo hasta Mauritania.
Al llegar a Guelmim hemos parado a limpiar de nuevo la cadena. Es importante que este lo mas limpia posible para lo que nos queda por delante. después del lavado hemos descubierto que teníamos un pinchazo y al intentar repararlo hemos visto que la cámara ya no sirve para nada con lo que hemos puesto una nueva. Es el primer aviso de la mecánica de Babieca y he decidido comprar una cubierta nueva de repuesto para lo que pueda ocurrir. A partir de este punto debemos llevar mas agua y algo de comida ya que las distancias se hacen mayores y es mas difícil encontrar suministros de todo tipo.
En Guelmim no hay nada que se pueda resaltar. Es una ciudad bastante tranquila salvo que estos días están todos como locos con las elecciones del próximo viernes. Hay un partido con papeletas azules y con un pajarito que no vuela pero es una gaviota creo. Supongo que os suena! Aquí el poder de los partidos se mide por el que es capaz de llenar mas de papeles el suelo. Es un pulso duro el que están manteniendo.
Al ir a comer me he encontrado con tres granadinos que están por aquí para estudiar las gacelas y hacer fotos de pájaros. Hemos comido juntos y hemos pasado un rato agradable salvo por los mendigos que se nos acercaban a pedir y a molestar. Son gente sin casa ni oficio que
van entre borrachos y fumados o drogados con pegamento o lo que sea y son bastante desagradables pero no llegan a ser agresivos ni peligrosos. El caso es que si estoy yo solo no se me acercan. No me dice nada esto pero me deja pensativo.
Lamento los errores de puntuación y demás. Hoy escribo con teclado local y esto es complicado.
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