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Fin del descanso de playa

Niños en la playaSe acabó la semana de playa, islas, baños, masajes, y buena vida en general. Ana está ya en Sittwe, Myanmar, donde espera que yo llegue el día doce de Abril aproximadamente. En bici será imposible hacer todo el recorrido (estoy a casi dos mil kilómetros), mi intención es llegar desde Kantchanaburi a Yangon (en la página de mapas os podéis ir haciendo una idea). El lunes empieza lo bueno, la parte más dura y seguro que la más bonita del viaje. Recojo la bici por la mañana y por la tarde la meto en un tren que nos lleva hasta Kanchanaburi y desde ahí a pedalear hacia el oeste.

En Krabi hemos estado de maravilla, es uConversación de futboln lugar en el que puedes combinar las visitas típicas a playas para tomar el sol, hacer snorkel, submarinismo, o lo que se tercie que quieras hacer en las playas con algo de vida más local, de gentes que van a la compra, salen de paseo por las tardes a la orilla del río, comen en puestos ambulantes que son ya fijos y practican un poco de deporte en el parque.

Entre los deportes que practican en Tailandia me ha llamado mucho la atención un juego con una pelota de mimbre un poco dura y sin apenas peso que tiene varias versiones dependiendo de lo avezado que se sea en el deporte en cuestión que por cierto se llama Sepak TakrawSepak Takraw. Se forman desde corros en los que invitan a jugar a cualquiera y ahí voy yo incluido hasta partidos con red por medio donde juegan los más profesionales. Estuve practicando un poco en el nivel más bajo y di más pena que otra cosa, habrá que seguir practicando, ya os contaré cómo van mis progresos.

Me llama la atención ver cómo se agrupan los turistas según su origen para seguir pautas similares. Por ejemplo, los europeos tienden a irse a las playas a tostarse o ponerse completamente colorados, hacerse masajes y beberse muchas cervezas, los chinos van normalmente en grupos grandes y van también a las playas pero tienen miedo al agua así que como mucho se quKrabiedan flotando en el mar agarrados a un salvavidas o forman una gran conga agarrados uno al chaleco salvavidas del siguiente para moverse de un lado a otro, los malayos y de Singapur son más de interior, de lagos, paseos en elefante y esas cosas, etc… ¿Será que hay motivos para que dependiendo del origen nos gusten cosas similares o quizás es más que la tribu tiende a mantenerse unida para tener una sensación de seguridad intermedia entre estar perdido en la nada y quedarte en casa con los tuyos? Desconozco el motivo pero hoy me he dado cuenta viendo a los que llegan a Bangkok por primera vez que yo debía de tener ese mismo aspecto de desorientado que tienen ellos y que ahora me hace gracia. Hoy he visto a un turista novato preguntar por una oficina de información turística en una tienda y me han dado ganas de decirle que ni lo sueñe pero luego he pensado que es mejor que lo descubra él mismo, esa parte también es bonita.

Seguimos dando vueltas al nombre de la bicicleta. Se me olvidó comentar que Leo había propuesto el nombre de Falkor el dragón de la Historia Interminable y ahora se ha unido Krabi PlayaCarlos con la propuesta de Sleipnir que es el caballo de Odín en la mitología nórdica y que al parecer tenía ocho patas. De entre todos los que tenemos me gustan Kantaka, Garudá y Falkor. En cuanto estemos rodando nos daremos cuenta de cuál es el nombre que mejor se ajusta a su comportamiento y características.

Ahora mismo son las cinco de la tarde y acaba de caer una pequeña tormenta. La temperatura no cambia a pesar de la lluvia, tendremos unos 28 grados. ¡Menuda tela!

Unos días de turismo al uso en Krabi

Ana BertaYa sé que llevaba varios días sin comentar nada y no es porque me haya pasado nada malo sino más bien lo contrario. El viernes llegó Ana de Myanmar y desde entonces hemos dedicado los días a hacer turismo un poco más estándar, es decir, nos hemos venido a las islas del sur de Tailandia.

Antes de salir nos dio tiempo a sacar el visado para Myanmar y finalizar la gestión de compra de la bicicleta. Los visados en Bangkok los dan como si fueran rosquillas, vas por la mañana, completas un formulario con dos fotos, pagas unos 40€, dejas tu pasaporte y regresas por la tarde a las tres y media a recogerlo con el visado. Es bastante llamativa la cola que se forma para recoger el visado, citan a todo el mundo a la misma hora y luego abren como si fueran las rebajas y todos a correr. Pienso que, si vas a Myanmar y vas a Embajada Birmaniaestar unos días en Bangkok, no merece la pena traer el visado de Myanmar desde Europa. Hay también agencias que te hacen los trámites si no quieres perder el tiempo en la embajada aunque tampoco está mal visitar la zona de la embajada y la experiencia es, cuando menos, interesante.

La bicicleta ya está encargada y el lunes día 30 me la entregan. Le están poniendo algunos accesorios que son necesarios para el viaje. Al final he optado por una bici nueva que cumple con todo lo que creo que me hará falta. De momento no hay demasiadas aportaciones para el nombre, las que más me gustan son: Kantaka que es el nombre del caballo de Buda, Rt̄hcạkryān que es bicicleta en Tailandés pero que es casi imposible de pronunciar y Garudá que es el símbolo nacional de Tailandia y además es un ser mitológico mitad hombre y mitad pájaro que actuaba como vehículo del dios Vishnú. Hay alguna aportación más localista como Lóstrego que es rayo en gallego y que se agradece Puesta de soligual, sin embargo no he querido incluirlo como favorito (gracias animalito). Aún está abierto el concurso de ideas.

Ahora estamos en Krabi, en el sur de Tailandia desde donde hemos visitado la isla de Kho Lanta y algunas más y hemos realizado algunas de las actividades más típicas del turista de la zona. Visitamos cuatro islas en un viaje organizado de un día, alquilamos una moto para recorrer la isla, baños, masajes y, en definitiva, buena vida. Aproveché para pasar por la peluquería que falta me estaba haciendo.

En el barco que nos llevaba de Krabi a Kho Lanta me encontréGrand China con un inglés de Manchester llamado Jimmy que viaja en bici desde Australia hasta Manchester. El tío parecía llevarlo bien aunque su camiseta estaba un poco más sucia de lo que el decoro aconseja. Me dio alguna idea de lo que me puede hacer falta y de rutas para seguir. También había dos chicos de Singapur que habían ido en avión hasta Phuket y regresaban en bici a casa. En fin, que voy a ver a varios viajeros en bici por la zona.

Pasaremos en la zona de Krabi el resto de la semana hasta el sábado que regresamos a Bangkok. Seguimos en el proceso de aclimatación al medio.Playa Tailandia

Bangkok: día de descanso

El segundo día en  ha sido mucho más organizado a pesar de que, con el calor y un poco de agotamiento del viaje, lo he decidido dedicar a no hacer nada en especial. Desayuno largo en el hotel, largo y con fundamento, no me gusta bromear con estas cosas. Luego he subido a la piscina (está en la terraza) a darme un baño y me he liado a leer un rato (estoy con El Impostor de Javier Cercas, ya comentaremos) con lo que20150319_152618 se me han hecho las doce casi y ya no era tiempo de ir a la embajada de Myanmar ni nada por el estilo.

Con este panorama he salido digamos que hacia el sur y he llegado al río. El río está muy sucio y muy agitado como con oleaje. Supongo que se debe a la cantidad de barcos que viajan por él y lo rápido que van. Allí cerca he encontrado una oficina de turismo donde me han dado tres o cuatro indicaciones de qué se puede ver o visitar en Bangkok. La sensación que me ha dado es que esta gente de la oficina de turismo está ahora más acostumbrada a dar indicaciones puntuales sobre una línea de autobús o algo similar que a dar recomendaciones generales. El viajero ahora viene ya con su guía Lonley Planet o similar bien estudiada y no quiere ni requiere que nadie le explique las cosas más señaladas a visitar ni que se interfiera nadie en su plan de viaje. La oficina estaba vacía cosa poco entendible con el maravilloso ambiente que se respira allí dentro con el aire acondicionado, ¡que invento!

De ahí me he dirigido hacia el barrio chino. Por el camino más pagodas y más20150318_111420 budas. He pasado al lado del palacio del buda de esmeralda. No he entrado, lo haré otro día, tiene una pinta espectacular. En todo caso, esto de los budas es todo un mundo; que para nosotros son todos iguales como los chinos, japoneses y tailandeses pero luego resulta que son diferentes y que, dependiendo de si están de pie o sentados o tumbados, tienen un significado diferente y que luego también importa cómo tienen colocadas las manos y supongo que hay un montón de cosas más que son importantes. Cuando me vaya enterando del tema dedicaré una entrada a ello a ver si me voy empapando. Quizás tenga que retomar a Shidarta, no viene en el equipaje pero seguro que lo puedo conseguir.

20150319_125347El barrio chino, pues eso, chino. Cuando te piensas que Bangkok es un caos de gente y tráfico y tiendas y vendedores y calor y agobio, llegas al barrio chino y te das cuenta de que a todo hay quién gane. Ellos lo hacen igual pero con más gente, más tráfico, más tiendas, más calor y mucho más agobiante. Por suerte hoy no tenía nada en la agenda y he conseguido tomármelo con la tranquilidad necesaria para disfrutarlo que su encanto también tiene.

Regreso al hotel, otro baño en la piscina y a cenar a mi sitio de confianza. Ya sé que es pronto para decirlo pero tengo un sitio de confianza, os hablaré de ello en otra ocasión. El caso es que en la mesa de al lado se han ido a sentar cinco espa20150319_144323ñoles y dos chicas del grupo resulta que han estado viajando en bici por Laos y Camboya. Estaban encantadas y me han dado mucho ánimo. Los tres chicos habían venido a Bangkok a buscarlas para viajar un poco y regresar a España. No he querido molestar demasiado pero algo sí me han contado. Cosas del destino supongo.

Ya he deshojado la margarita acerca de qué bici me conviene más. Voy a optar por la nueva, más equipada y más cara. El motivo principal es que de la otra me costará encontrar repuestos, las ruedas de 29 pulgadas no abundan por aquí. Esto implica que, si todo sale bien, pretendo llevármela de vuelta a España. También he decidido abrir un concurso de ideas para el nombre que le vamos a dar. Si sois tan amables de ir dejando vuestras sugerencias en los comentarios de esta entrada os lo agradezco mucho. No tengo la menor idea de qué nombre ponerle a la bicicleta y como sabéis es fundamental para no seguir escribiendo la bicicleta cada vez que me refiera a la bicicleta. Además así cogeremos más cariño a la máquina y esas cosas. Gracias de antemano por todas las aportaciones.

Bangkok

Aterrizamos en Bangkok a las seis de la mañana del día 18 de Marzo. Empecé a escribir esto a las cuatro de la tarde y con esa extraña sensación de que este día no se va a acabar nunca. Intento permanecer despierto para coger el ritmo de sueño lo antes posible, el reto es aguantar hasta las nueve o las diez de la noche y con eso creo que ya puedo decir que he cumplido para el primer día.

Al llegar a Bangkok no tenía reservado ningún hotel así que he tenido que vagar un poco por la ciudad para aceptar, al cabo de un rato, que, si quieres ver varios hoteles de forma rápida, hacerte una idea de lo que puedes encontrar y reservarlo para no tener20150318_170309[1] que andar arrastrando mochilas por las calles con 28º de temperatura y una humedad del noventa y pico por ciento, lo mejor es entrar en la red de redes (esta) y proceder.

Vuelvo al relato y ahora es día 19 por la mañana para mí y la tarde en España, ayer me fue imposible acabar nada que pudiera tener sentido. Creo que sigo un poco desorientado con esto del cambio de hora, supongo que serán unos días hasta que me haga una idea de cómo va todo.

Pasé el día vagando por Bangkok, viendo las gentes, los budas, el tráfico, la contaminación, el ajetreo, los tuc tuc, los cazadores de turistas ofreciendo desde rollitos tailandeses a un traje de Armani, tuIMG-20150318-WA0002ristas sudando la gota gorda por las calles del centro, etc… Visité el barrio de las tiendas de bicis, aquí las tiendas están agrupadas como por gremios y hay un barrio donde las tiendas de bicicletas son una de cada dos. No son tiendas como las que estamos acostumbrados a ver aunque en algunos casos se parecen bastante. Me costó mucho encontrar algo que se parezca a lo que yo ando buscando hasta que di con una 20150318_180619[1]tienda que está especializada en bicicletas de la marca Merida. Hay una bici que cumple con todos los requisitos (la negra del centro) salvo que es un poco más cara de lo que yo tenía pensado y luego vi otra que se acerca a lo que yo quiero y es de segunda mano y bastante más barata. Tendré que deshojar la margarita.

En el hotel donde estoy alojado hay una piscina en la azotea que me ayuda a permanecer despierto y bajar la temperatura de mi cuerpo unos grados. Tengo desayuno buffet incluido y comer en Bangkok es una cuestión de tener hambre. Te ofrecen comida por todas las esquinas, cosas que hacen ellos en el momento, batidos de frutas, bolas de carne fritas, cerdo o pollo en barbacoa, empanadillas y rollitos, sopas, arroces, frutos se20150318_173545cos, oreja de cerdo, hígado de pollo, criadillas de cerdo, y casi cualquier cosa que se pueda imaginar y alguna de las que no te puedes imaginar. Con este panorama podéis comprender que me encuentro de maravilla y que mi supervivencia está asegurada por el momento así que… todos tranquilos.

 

 

Saliendo de la zona de confort.

En estos tiempos en que está tan de moda usar términos grandilocuentes y vestir las frases con algún anglicismo que te haga parecer más moderno, más importante o simplemente para que todos lo entendamos más “cool”, no podía por menos que comenzar esta nueva etapa con una frase que tenga ese gancho para ir captando seguidores. Supongo que Ulisesmuchos ya habéis leído antes este blog y seguramente ya sabéis que no será tan fácil que vuelva a caer en este “esnobismo” barato, alguna concesión había que hacer y empezaremos cediendo para no tener que decir que nos vencieron.

Me enfrento de nuevo a páginas en blanco y en esta ocasión no es hablar por hablar. Me ha costado bastante trabajo ponerme otra vez delante del ordenador y comenzar a escribir acerca de lo que pasa y de lo que ha pasado y de lo que espero que pasará.

Como ya sabéis o imagináis, se trata de otro viaje, otra ocasión en que abandono esa zona tranquila donde pasan las mismas cosas que en la digamos incierta, solo que no te suelen afectar igual. Cuando estás fuera de ese entorno que conoces tan bien, todo lo que te ocurre parece tener otra dimensión, todos nos hemos encontrado alguna vez relatando una anécdota o pasaje divertido de un viaje a un amigo y notando cómo nuestro interlocutor no le da la importancia esperada, o no aprecia en todo su valor, el hecho relatado. No es que 20140207_085350[1]nuestro sufrido escuchante no tenga sensibilidad, es simplemente que no estaba en ese momento con el estado de ánimo que requiere poner en valor lo que sea que nos ocurrió. También puede ocurrir que lo que contamos sea una tontería o incluso que nosotros no tengamos ninguna gracia para contar chistes, eso no lo vamos a considerar como una opción por el momento.

Dejo Madrid de nuevo para viajar, espero que en bicicleta, por el sudeste asiático. Digo espero ya que ese es el plan y lo que pretendo pero si algo he aprendido viajando con tiempo digamos ilimitado y recursos limitados es que no sirve de mucho hacer un plan demasiado estricto, puede ser divertido planificar, de hecho es parte del viaje y en ocasiones no está mal tener ciertos hitos prefijados pero no sirve de mucho cuando las circunstancias se enfrentan con el plan ya que estas suelen ser más fuertes que el primero y en ocasiones tener un plan que no cumplimos puede ser una fuente de frustración que no nos interesa provocar, ya llegará ella sola.

Salgo el martes en vuelo directo desde Madrid a Bangkok. La primera semana será de toma de contacto con el clima, creo que ahora llaman “amplitud térmica” a la variación de temperatura que puede ocurrir durante un mismo día (si supieran que llamándolo “thermal amplitude” quedarían como gente mucho más alineada con, por ejemplo, este blog….). Pues creo que yo me enfrento el martes a una variación de unos 30º centígrados y no quiero ni pensar en la humedad. Intentaré ir preparando lo necesario para pedalear por la zona que, a saber, es una bicicleta y quién sabe qué más pero lo de la bici sí me parece importante. Intentaré comprarla en Bangkok.

Como en otras ocasiones, el objetivo de este blog es el de teneros a todos informados y que sepáis lo que es de mi vida sin tener que escribir esos correos eternos a grupos demasiado grandes, es decir, se trata de economizar esfuerzos. En este sentido, si sabéis de alguien que pueda estar interesado en saber de mi menda y de este viaje, pues ya sabéis, le pasáis el enlace y listo.

Si, además de la función práctica informativa que comento, consigo que paséis un buen rato y que de algún modo podáis acompañarme en este viaje, me sentiré muy satisfecho y honrado. Un placer.