Bangkok: día de descanso

El segundo día en  ha sido mucho más organizado a pesar de que, con el calor y un poco de agotamiento del viaje, lo he decidido dedicar a no hacer nada en especial. Desayuno largo en el hotel, largo y con fundamento, no me gusta bromear con estas cosas. Luego he subido a la piscina (está en la terraza) a darme un baño y me he liado a leer un rato (estoy con El Impostor de Javier Cercas, ya comentaremos) con lo que20150319_152618 se me han hecho las doce casi y ya no era tiempo de ir a la embajada de Myanmar ni nada por el estilo.

Con este panorama he salido digamos que hacia el sur y he llegado al río. El río está muy sucio y muy agitado como con oleaje. Supongo que se debe a la cantidad de barcos que viajan por él y lo rápido que van. Allí cerca he encontrado una oficina de turismo donde me han dado tres o cuatro indicaciones de qué se puede ver o visitar en Bangkok. La sensación que me ha dado es que esta gente de la oficina de turismo está ahora más acostumbrada a dar indicaciones puntuales sobre una línea de autobús o algo similar que a dar recomendaciones generales. El viajero ahora viene ya con su guía Lonley Planet o similar bien estudiada y no quiere ni requiere que nadie le explique las cosas más señaladas a visitar ni que se interfiera nadie en su plan de viaje. La oficina estaba vacía cosa poco entendible con el maravilloso ambiente que se respira allí dentro con el aire acondicionado, ¡que invento!

De ahí me he dirigido hacia el barrio chino. Por el camino más pagodas y más20150318_111420 budas. He pasado al lado del palacio del buda de esmeralda. No he entrado, lo haré otro día, tiene una pinta espectacular. En todo caso, esto de los budas es todo un mundo; que para nosotros son todos iguales como los chinos, japoneses y tailandeses pero luego resulta que son diferentes y que, dependiendo de si están de pie o sentados o tumbados, tienen un significado diferente y que luego también importa cómo tienen colocadas las manos y supongo que hay un montón de cosas más que son importantes. Cuando me vaya enterando del tema dedicaré una entrada a ello a ver si me voy empapando. Quizás tenga que retomar a Shidarta, no viene en el equipaje pero seguro que lo puedo conseguir.

20150319_125347El barrio chino, pues eso, chino. Cuando te piensas que Bangkok es un caos de gente y tráfico y tiendas y vendedores y calor y agobio, llegas al barrio chino y te das cuenta de que a todo hay quién gane. Ellos lo hacen igual pero con más gente, más tráfico, más tiendas, más calor y mucho más agobiante. Por suerte hoy no tenía nada en la agenda y he conseguido tomármelo con la tranquilidad necesaria para disfrutarlo que su encanto también tiene.

Regreso al hotel, otro baño en la piscina y a cenar a mi sitio de confianza. Ya sé que es pronto para decirlo pero tengo un sitio de confianza, os hablaré de ello en otra ocasión. El caso es que en la mesa de al lado se han ido a sentar cinco espa20150319_144323ñoles y dos chicas del grupo resulta que han estado viajando en bici por Laos y Camboya. Estaban encantadas y me han dado mucho ánimo. Los tres chicos habían venido a Bangkok a buscarlas para viajar un poco y regresar a España. No he querido molestar demasiado pero algo sí me han contado. Cosas del destino supongo.

Ya he deshojado la margarita acerca de qué bici me conviene más. Voy a optar por la nueva, más equipada y más cara. El motivo principal es que de la otra me costará encontrar repuestos, las ruedas de 29 pulgadas no abundan por aquí. Esto implica que, si todo sale bien, pretendo llevármela de vuelta a España. También he decidido abrir un concurso de ideas para el nombre que le vamos a dar. Si sois tan amables de ir dejando vuestras sugerencias en los comentarios de esta entrada os lo agradezco mucho. No tengo la menor idea de qué nombre ponerle a la bicicleta y como sabéis es fundamental para no seguir escribiendo la bicicleta cada vez que me refiera a la bicicleta. Además así cogeremos más cariño a la máquina y esas cosas. Gracias de antemano por todas las aportaciones.

Bangkok

Aterrizamos en Bangkok a las seis de la mañana del día 18 de Marzo. Empecé a escribir esto a las cuatro de la tarde y con esa extraña sensación de que este día no se va a acabar nunca. Intento permanecer despierto para coger el ritmo de sueño lo antes posible, el reto es aguantar hasta las nueve o las diez de la noche y con eso creo que ya puedo decir que he cumplido para el primer día.

Al llegar a Bangkok no tenía reservado ningún hotel así que he tenido que vagar un poco por la ciudad para aceptar, al cabo de un rato, que, si quieres ver varios hoteles de forma rápida, hacerte una idea de lo que puedes encontrar y reservarlo para no tener20150318_170309[1] que andar arrastrando mochilas por las calles con 28º de temperatura y una humedad del noventa y pico por ciento, lo mejor es entrar en la red de redes (esta) y proceder.

Vuelvo al relato y ahora es día 19 por la mañana para mí y la tarde en España, ayer me fue imposible acabar nada que pudiera tener sentido. Creo que sigo un poco desorientado con esto del cambio de hora, supongo que serán unos días hasta que me haga una idea de cómo va todo.

Pasé el día vagando por Bangkok, viendo las gentes, los budas, el tráfico, la contaminación, el ajetreo, los tuc tuc, los cazadores de turistas ofreciendo desde rollitos tailandeses a un traje de Armani, tuIMG-20150318-WA0002ristas sudando la gota gorda por las calles del centro, etc… Visité el barrio de las tiendas de bicis, aquí las tiendas están agrupadas como por gremios y hay un barrio donde las tiendas de bicicletas son una de cada dos. No son tiendas como las que estamos acostumbrados a ver aunque en algunos casos se parecen bastante. Me costó mucho encontrar algo que se parezca a lo que yo ando buscando hasta que di con una 20150318_180619[1]tienda que está especializada en bicicletas de la marca Merida. Hay una bici que cumple con todos los requisitos (la negra del centro) salvo que es un poco más cara de lo que yo tenía pensado y luego vi otra que se acerca a lo que yo quiero y es de segunda mano y bastante más barata. Tendré que deshojar la margarita.

En el hotel donde estoy alojado hay una piscina en la azotea que me ayuda a permanecer despierto y bajar la temperatura de mi cuerpo unos grados. Tengo desayuno buffet incluido y comer en Bangkok es una cuestión de tener hambre. Te ofrecen comida por todas las esquinas, cosas que hacen ellos en el momento, batidos de frutas, bolas de carne fritas, cerdo o pollo en barbacoa, empanadillas y rollitos, sopas, arroces, frutos se20150318_173545cos, oreja de cerdo, hígado de pollo, criadillas de cerdo, y casi cualquier cosa que se pueda imaginar y alguna de las que no te puedes imaginar. Con este panorama podéis comprender que me encuentro de maravilla y que mi supervivencia está asegurada por el momento así que… todos tranquilos.