Mawlamyine: Calor y color.

ZwegabinEsta entrada la escribí el día siete de abril aunque no he podido publicarlo hasta hoy por los problemas de conexión.

Sigo viajando por el sur de Birmania (yo personalmente lo prefiero a Myanmar como nombre), he decidido aprovechar para visitar algunas cosas ahora que estoy por la zona. En principio el plan de hoy era subirnos Katanka y yo en un ferri que va desde Hpa An a Mawlamyine por el río Thanlwin, como hoy no había ferri hemos decidido hacer el camino sobre dos ruedas. Hemos madrugado como siempre y hoy eran sólo sesenta y cinco kilómetros y sobre todo no hay montaña así que hemos hecho el trayecto sin agotarnos ni que nos pegara el calor. Creo que a partir de ahora debería tener más cuidado con esto del calor, no me siento preparado para estar pedaleando a cuarenta grados que es lo que tenemos ahora a mediodía aproximadamente. Haremos rutas cortas y los trayectos complicados en tren o autobús o ferri o lo que sea.

A unos quince kilómetros de Hpa An hemos Zwegabinvisitado un templo que está al pié de una de estas montañas que parecen tal cual rocas puestas ahí por Buda o quién corresponda. Cuanto mayor es la roca, mayor el templo pero creo que no he visto todavía ninguna roca sin su templo correspondiente. Este era bastante normalito, lo que me ha llamado la atención ha sido el jardín que tenía antes de llegar al templo con un montón de figuras de Buda alineadas entre los arbustos que, con la neblina que había de buena mañana, tomaba un aspecto como fantasmal de película de terror. La primera impresión al verlo ha sido de sorpresa y susto a la vez.

Para llegar a Mawlamyine he tenido que cruzar un par de puentes sobre ríos muy caudalosos. Son, por tanto, puentes muy largos, con estructura metálica, y sustentados por cables. Cuando pasas por estos puentes no es que tengas la sensación de que el puente se mueve, es que se mueve y mucho. Además el piso es de metal también y hay zonas en las que está acanalado con huecos por los que justo cabe la rueda de Katanka. Sólo queda un paso relativamente estrecho por el que se puede ir con la bici y esto unido al movimiento hace que pasar los puentes sea como subirse a una atracción de feria. No soy yo muy de tiovivos así que no voy a decir que disfrute con el cruce de estos puentes.

Mawlamyine es la tercera cuidad de Birmania en tamaño. Es una cuidad fabulosa. Por una parte es como si el tiempo se hubiera parado en la época colonial. Por otra parte tiene algunos templos realmente llamativos. Tiene el río que aquí es casi el mar. Hay un mercado impresionante. Tiene un puente larguísimo de la época de las colonias. Tiene una catedral católica (también herencia de las colonias). Y, en particular, tiene ese encanto de los lugares remotos donde la vida parece estar desconectada de todo lo que nos tiene tan preocupados en el resto del mundo. Pasear por las calles de esta ciudad te deja esa sensación de haber retrocedido casi dos siglos en el tiempo, es fantástico. En esta ocasión voy a dejaros una serie de fotos de lugares de Mawlamyine creo que se explican mejor que yo.

MawlamyineMawlamyine

 

 

 

Mawlamyine

Mawlamyine

 

 

MawlamyineMawlamyineHe disfrutado de un atardecer maravilloso desde lo alto de una colina en la propia ciudad que es donde están los templos. El momento no tenía desperdicio. Cae la tarde, llega una brisa del mar que refresca un poco el ambiente, estás ahí sentado mirando a la puesta de sol, hay niños jugando que te miran inquisitivamente, sonríen y saludan. Momentos como estos son duros cuando viajas sólo, por no tener con quién compartirlos. Yo lo intento compartir con todos vosotros, espero que algo de esas sensaciones llegue.

Mañana tren. Nos vamos a Kyaikto desde donde nos acercaremos al Monte Kyaikhteeyoe o cómo quiera que se llame. Este creo que habrá que subirlo. Lo más probable es que lo hagamos Katanka y yo juntos pero son equipaje. No creo que habrá problemas para llegar el viernes a Yangon y coger un avión el sábado a Sittwe para pasar allí el Water Festival o lo que viene a ser el año nuevo para los birmanos.

Hpa An: Birmania por fin

Thanlyin RiverParece que esta vez he dado con la puerta correcta. He llegado a las ocho o así a la frontera y después de que un amable policía me indicara que no tenía que hacer la cola como todo el mundo si no dirigirme a la ventanilla de no tailandeses ni birmanos (vamos la del resto del mundo que en este caso éramos claramente minoría) la cosa fue rodada. La policía de fronteras no tenía pinta de corrupta (tampoco sería la primera vez) y además han sido bastante amables sobre todo en el lado Birmano.

Haciendo los trámites de pasaporte me he encontrado con una pareja de ingleses que llevaban mi mismo camino. He pensado que compartir un coche para adentrarme en zona menos inexplorada, pasar las montañas y descansar un día no era una mala idea, así que me he montado con ellos en el primer coche que salía hacia Hpa An. El conductor un loco, la carretera hecha un cromo, el coche se paraba cada poco por suciedad en el filtro del depósito, el conductor se ha pasado por su casa a saludar, se han montado dos espontáneos que nos han hecho ir un poco apretadosMercado Hpa An y aún con todo esto, el viaje ha sido como un bálsamo para mí. Hemos avanzado unos ciento cincuenta kilómetros que me permiten asegurar que el viernes llego a Yangon. De hecho, voy a visitar esta zona un poco más tranquilamente en la medida en que pueda. Esto me va a obligar a tirar de autobuses, barco y tren pero realmente no me importa mucho.

Hpa An es una ciudad mediana con un mercado atestado de puestos en los que se vende todo tipo de productos, algunos los puedo identificar y otros no. El mercado da una sensación de pobreza, de no tener mucho más de lo imprescindible y sin embargo te encuentras con que venden también flores y algunos artículos meramente ornamentales. Bbarco areneroHpa An está bañada por el río Thanlyin. Es un río muy ancho y del que sacan al menos pesca y arena para la construcción. Drenan el fondo del río con unos barcos no muy grandes y consiguen con mucho trabajo y esfuerzo sacar arena. El proceso es muy curioso, he pasado buena parte de la tarde observándolo.

Hoy he aprendido algo nuevo del Budismo. Resulta que en todos los templos hay una especie de cúpulas con forma de sombrero y en las cuatro esquinas de la plataforma que forma la base de estás cúpulas y en los cuatro puntos medios de cada lado de la base hay ocho altares con Buda allí para que lo vayan a rezar. Pues bien, dependiendo del día de la semana en que hayas nacido tienes un lugar diferente de esosArena ocho para rezar. Cualquiera que esté leyendo atentamente ahora es cuando preguntará por el octavo altar, ese para quién es. Resulta que es para los nacidos el miércoles por la noche algo que ellos llaman Yahoo o al menos así lo ha pronunciado el chico que me lo ha explicado. Es decir que si naces un miércoles por la noche ya te estas quitando las colas para los rezos, primera ventaja, y no sé qué más implicaciones tiene pero seguro que hay más. En el momento en que estaba visitando el templo no había mucha cola para rezar pero quién sabe si en las horas punta…

También he aprendido que los monjes budistas escriben y leen un idioma que no es el Birmano ni el Tailandés ni nada de eso y, sin embargo, es un idioma común a todos los budistas. Sólo los que han estado como monjes conocen este idioma y se lo van transmitiendo a los jóvenes estudiantes para monjes. Viene a ser algo así como el latín hace algunos años que Bicicleta Birmanaya sólo lo hablaban los curas y dudo mucho que supieran bien lo que decían. Ahora el latín ha quedado para cuatro tipos raros como mi tío Chema y para que algunos se puedan lucir diciendo el nombre científico de algún árbol u algún elemento farmacéutico. Desconozco cuál será el final de este idioma budista. Atentos a las bicicletas con dos sitios para pasajeros, no tienen desperdicio.

Pequeño contratiempo.

Río KwaiHace un par de días estaba a unos treinta kilómetros de entrar en Myanmar y hoy estoy a unos diez. Supongo que habrá que explicar cómo es posible que en dos días mi situación haya cambiado tan poco aparentemente y sin embargo es bastante distinta. Si miráis en la página mapas de este blog veréis que el plan de ruta ha variado sensiblemente. El motivo es sencillamente que tenían razón los agoreros y no me han dejado entrar en Myanmar por dónde tenía previsto. Resulta que por esa frontera sólo pueden entrar tailandeses con visado. Sin embargo por allí entraba cantidad de gente de Myanmar, aparentemente entran a trabajar y regresan en el día. Cuando llegaba a la frontera me encontré con un río de gente en sentido contrario con su correspondiente fiambrera para la comida.

Total que cuando he llegado a la misma frontera Katankame dice un policía birmano que me vaya otra vez para Tailandia. No me ha dado ni una explicación ya que dudo que hablara inglés. De nada sirvieron mis suplicas y las indicaciones hacia Katanka diciendo que era una calamidad enorme la que estaban generando con su negativa. No se pasa y no se pasa como los porteros de las discotecas. El policía del lado Tailandés, mucho más amable, me ha explicado la situación. Me sugería que volviera atrás con la bici, otros cuatro días, y luego tomara otro paso de frontera más al Sur. Al final he optado por algo que me dejaba mucho menos desmoralizado y es coger un autobús de vuelta a Kanchanaburi y de ahí otro a Tak, bastante más al norte. Desde Tak pretendía coger otro autobús a la frontera pero, al no haber ninguno que me permitiera meter a Katanka, he hecho esta parte en bici. He llegado a Moe Sot y estoy en un hotel a unos diez kilómetros de la frontera. Con este cambio de ruta, he tenido que cruzar las montañas otra vez y parece que mañana me espera otra especie de cordillera. Intentaré Monjes Estudianteshacerlo en bus, con estas temperaturas y la paliza que me he pegado, tengo las posaderas un tanto irritadas y mejor no jugar con estas cosas.

En Kanchanaburi he tenido la suerte ce coincidir con una festividad en honor a un monje de un templo que hizo muchas cosas buenas para la comunidad. La gente va bailando por las calles con cuarenta grados a la sombra y por la tarde tienen música, kick boxing, feria, comida, etc… No os perdáis la pedazo de representación de Katanka que tenían en el patio del templo, parece ser que debajo de esa carroza está enterrado el monje en cuestión. Aparece cantidad de veces el caballo blanco, creo que hemos acertado con el nombre aunque no estoy muy tranquilo comentándolo con los locales, puede que lo vean como una falta de respeto. Tengo entendido que son muy sensibles con estos temas de la religión. ¡Ya ves!

Mañana espero no tener la misma sorpresa yMae Sot
que me dejen pasar sin problemas. Desconozco si volveré a tener conexión pronto, el lado de Myanmar creo que está bastante menos desarrollado y quizás tenga problemas para conectarme. En cuanto pueda os voy contando cómo van las cosas de ese lado.

 

 

Una de cal y otra de arena

BudaAyer no quise relatar la etapa del día. Preferí contar la del día anterior que la tenía pendiente y así tomar un poco de perspectiva acerca de las penurias pasadas ese mismo día. Salí de Tong Pha Phum como siempre muy temprano, de hecho incluso un poco antes que en días anteriores. Al principio todo iba sobre ruedas, nunca mejor dicho, pero ya a unos veinte kilómetros la cosa empieza a ponerse divertida con continuos toboganes arriba y abajo. Los toboganes se hacían cada vez más pendientes tanto al subir como al bajar con el paso de los kilómetros, no me pareció muy grave y pensé que era lo más duro que iba a encontrar. A partir de ahí esa ley de que no importa lo mal que estén las cosas, siempre pueden ir a peor, se cumplió.

A las once de la mañana, hora en la que pensaba tener todo el recorrido hecho o casi, me quedaban unos veinticinco kilómetros para mi destino en Sangkhla Buri. A partir de ese punto las cuestas eran cada vez más empinadas y obviamente el sol estaba subiendo y calentaba sin clemencia. Paraba cada poco a beber yLago Ttailandia refrescarme y así iba haciendo camino a un ritmo desesperadamente lento. A unos quince kilómetros de Sangkhla Buri llegó una cuesta que no era un tobogán como los anteriores, pendiente de más del veinte por ciento y al menos un kilómetro de largo. Lo subí como pude y arriba paré de nuevo a refrescarme a la sombra de un árbol.De ahí bajada con mucha pendiente de nuevo de quizás otro kilómetro y nada más llegar abajo empieza otro puerto aún más pendiente que el anterior y en el que ya te avisa abajo que debes subir otro kilómetro. Katanka hizo un amago de pararse en este punto, comentándole las proezas de Babieca parece que se picó un poco y ahí vamos los dos arriba por la rampa infernal con un calor de los demonios. A media rampa me pasa un camión enorme que sube casi peor que nosotros y ya a doscientos metros del final más o menos no pude más y tuve que echar pié a tierra (no os lo creeréis, pero es la primera vez que lo hago en lo que va de este blog). Empujando llegué hasta arriba del puerto y allí había por suerte un puesto de policía en el que me dieron agua fresca, una especie de leche de soja muy dulce y algo de hielo. En ese momento no estaba dispuesto a dar una pedalada más, ni ese día ni nunca más en mi vida aunque el destino es caprichoso y tenía pensado otro final.

Tailandia Río
Tailandia Río

Intenté convencer a los policías de que me pusieran en una furgoneta de las que pasaban camino a Sangkhla Buri y entonces, por gestos, me hacen entender que ya es todo o casi todo bajar y que me quedan sólo siete kilómetros. Google maps decía que nueve pero ellos son de aquí y Google…no. Bajando aquel puerto, unos dos kilómetros, se me cayó una botella que llevaba atada en el trasportín y, como sería la cuesta, que la botella me adelantó bajando. Así las cosas llegue a otro puesto de policía, abundan cuando te acercas a la frontera, y allí me dieron más agua y una bebida parecida al Red Bull en cutre que beben por aquí con bastante asiduidad. De allí a destino un par de rampas relativamente suaves y una final larga pero no muy pendiente y a las dos de la tarde estaba en un alojamiento en Sangkhla.

Los paisajes espectaculares, he visto lagos enormesPuente Mon con casas flotantes, la jungla, montañas llenas de vegetación con formas muy escarpadas, ríos y mucho más. El pueblo de Sangkhla es muy acogedor, con su mercado, un lago cercano, un poblado Mon (son una raza que proviene de Birmania) al otro lado del lago, templos, mucha vida y a la vez un remanso de paz. Muy pocos turistas llegan hasta aquí, me encontré con Pascal, un francés que viaja en una moto alquilada y que viene todos los años unos meses al sudeste asiático. Pascal se entiende en Thai con los locales para lo básico. Cuando le dije que iba a la frontera, me comenta así como quien no quiere la cosa que yo no puedo pasar. Tranquilos creo que le informaron mal, por motivos ya conocidos he hablado con varios policías últimamente y parece que está todo correcto y que podré pasar la frontera sin problemas.

Casas FliotantesComo la jornada de ayer fue tan dura y este pueblo es tan interesante, he decidido quedarme un día aquí a descansar, lo que viene siendo no hacer nada o casi. Aun así he madrugado para no perder el ritmo y para evitar el calor en las horas centrales del día y me he ido a desayunar al mercado. Allí me he encontrado con un par de conductores de furgoneta que también habían cenado en mi misma mesa ayer. Me han confirmado que, con visado, sí puedo pasar la frontera. Desayuno contundente consistente en un plato de arroz con un pollo guisado en una salsa picante, luego un par de roscas con caramelo del mercado, muy ricas por cierto, y un café en tienda especialista de café.

Con esto me he ido a visitar el pueblo Mon cruzandoFamilia Mon un puente muy largo y construido a la vieja usanza a base de maderos y bambú. Nada más llegar al pueblo paso por delante de una casa donde parece ser que hay una boda y en cuanto me han visto han decidido que tenía que desayunar así que me han puesto un plato de noodles con una salsa de cebolla, una especie de torta crujiente, hierbabuena, judías verdes crudas y salsa de ajo (el picante es opcional). Me ha parecido que les hacía ilusión que me uniera y me parecía de mala educación decir que no así que he completado mi desayuno con ese delicioso plato. Hasta la cena no pienso mover ni las pestañas. Mañana cruzamos a Myanmar (Birmania). ¡Inshalláh!

Plátanos e Incongruencias

La ruta del miércoles de Nam Tok a Tong Pha Phum no la pude narrar ayer. No es que tuviera un problema de conexión ni nada de eso, es simplemente que me fui al barbero a quitarme siete u ocho días de barba y ahí se me pasó la tarde haciendo nada. El barbero de turno era un tipo muy meticuloso que tardaba bastante en atender a cada cliente y comoRío Kwai llevaba un par de Tailandeses por delante, me dieron las ocho y media. En este país eso es muy tarde, me costó encontrar un sitio abierto para cenar. Por cierto en el sitio que encontré nadie hablaba inglés así que pasé a la cocina a señalar a mis víctimas de esa noche.

Como siempre, salí antes que el sol y a las dos horas paré en un mercado a comprar unos plátanos. Me sentía como Rafa Nadal y él come plátanos cuando tiene partido. Los manojos de plátanos eran muy grandes, le pregunto a la señora cuanto me cobra por algo menos de la mitad, con gestos claro, ella me dice que veinte por el manojo completo, yo que cuántos me da por diez, ella que no lo puede partir y yo que sí y en estas me coge los diez y me entrega el manojo completo en su correspondiente bolsa. Ahí ya no sabía cómo reaccionar así que me lleve los dos kilos largos de plátanos para seguir mi ruta.

20150401_110255Dos horas después, cuando ya me había comido más de un kilo de plátanos, me paro en un manantial de agua caliente con sus pozas y demás para descansar un poco y relajarme. Primero, como llego en bici, me dicen que la entrada para mí es gratis. Luego un par de jóvenes de los que están allí para vender algún suvenir a los turistas me dicen que si pueden darse una vuelta con mi bici. Yo les dejo hacer, el parking tiene cincuenta por treinta metros y no tienen pinta de ir a salir de allí con las alforjas y demás. Efectivamente uno casi se cae nada más empezar y el otro me dice que eso cansa mucho, ha avanzado unos cuarenta metros con suerte. Entro en las termas, me baño, me tomo mi tiempo y al salir los dos tipos de la bici me la habían vigilado y me regalan una botella de agua y otro manojo de plátanos un poco mayor que el que yo había comprado. Les explico que ya llevo plátanos y que me he comido un montón como puedo pero que si quieres arroz Catalina. Voy cargando con un montón de plátanos todo el día y aquí no hay manera de regalarlos, todo el mundo tiene plátanos. Por cierto, cuando compras en la calle en Tailandia y eres blanco, no importa lo que quieras comprar que siempre costará, al menos, veinte Bath.

Río KwaiEn cuanto a las incongruencias, voy encontrando unas cuantas, un par de ellas me han llamado mucho la atención hoy. En una cafetería de la carretera intento pedir un café en inglés, nadie habla inglés así que la chica de la barra, ni corta ni perezosa, me acompaña a la puerta del local y me muestra un cartel con los tipos de cafés y sus precios, lástima que las descripciones de los cafés estuvieran en tailandés y que no hubiera fotos de los cafés. Faltó poco. Paseando por Tong Pha Phum me he encontrado con una escuela, Navidadaparentemente católica, en la que explicaban la navidad con una pintura de un muñeco de nieve y un Santa Claus. Creo que la última vez que nevó por esta zona se extinguieron los dinosaurios.

Por lo demás el viaje se me dio muy bien el miércoles y Tong Pha Phum es un lugar muy curioso con mucha vida y ubicado cerca del río y en medio de la jungla. Lamentablemente no me puedo entretener demasiado por esta vez, y habrá más ocasiones de visitar lugares parecidos.

Cuaderno de bitácora, primera etapa.

He madrugado un poco más que el sol (aquí amanece a las seis) y así, cuando este estaba saliendo, yo ya había avanzado algunos kilómetros. Mucho me temo que esta va a tener que ser la tónica de cada día si no quiero morir de insolación o que me dé un jamacuco o algo peor. Lo cierto es que hasta las diez de la mañana se puede andar más o menos bien, incluso a primera hora iba muy a gusto con un poco de viento que, no voyPuente sobre el río Kwai a decir que refrescara ya que ese viento viene a 25 o 26 grados, pero sí que hacía el paseo en bici agradable. Es a partir de las once cuando la cosa se pone tremenda. El sol pega de lleno y hay mucha humedad además de pararse casi totalmente el viento, cada pequeña cuesta se convierte en puerto de montaña.

El recorrido ha sido bastante soso, sólo resaltar el puente sobre el río Kwai que me he encontrado nada más salir y una especie de centro de recuperación de tigres donde han montado un parque para turistas. Los tigres están completamente domesticados y así los turistas se pueden hacer fotos de niñas rubias con tigres enormes al lado. Muy ecológico no lo veo yo, quizás se pueda defender el tema diciendo que si no esos tigres estarían muertos o simplemente nadie los criaría. Algo parecido a los toros de lidia pero sin tanta sangre lo que hace que sea mucho más aceptable para el turista tipo de la zona. No he entrado.

He llegado a Nam Tok, al lado de Sai Yok Noi donde hay una cascada y es la última estación de la línea de tren que va en dirección a Myanmar. La cascada no es que sea muy llamativa más se convierte en un parque acuático con eCascadastas temperaturas. Ahí he visto los últimos turistas blancos en furgoneta del día. En total he hecho unos 70 kilómetros pero, como no he avanzado siempre en línea recta, estoy sólo 62 kilómetros más cerca de Yangon. No tengo claro cuántos kilómetros hay de distancia total pero mis cálculos dicen que llegaré a Yangon el viernes que es lo que tenía marcado como plan de ruta. De momento no hay que variarlo y espero poder cumplirlo, más adelante espero viajar sin esta agenda marcada, es una cuestión circunstancial.

Por suerte o desgracia, eso lo sabré más adelante, ya empiezan a escasear los turistas por estas zonas. A veces, cuando pasas de un país a otro viajando por carretera tienes esa misma sensación de cuando vas, caminando o en bici, por caminos, de un pueblo a otro. Los caminos son cada vez peores y se va viendo menos impacto del ser humano hasta que llegas a la frontera en el caso de los países o la mojonera en el caso de los puebloRío Kwais y el proceso comienza a invertirse. Obviamente, la sensación de estar perdido la tienes a medida que te acercas a la frontera o te alejas de la civilización y todo se va haciendo más difuso.

Cuando ya había llegado a lo que he estimado era un buen destino para hoy, me he liado a dar vueltas buscando alojamiento. He bajado hasta el río Kwai donde los hoteles se llaman “Resort” sí o sí, desde el complejo enorme con de todo y muy cuidado hasta la casa de huéspedes pequeña y cuidada aunque sin mucho que ofrecer. Obviamente los precios varían entre unos y otros pero al final he optado por algo mNam Tokás económico, lejos del río y más cerca de la catarata y de lo que parece ser el pueblo. Un pueblo muy pequeño y tranquilo con otro tipo de calle principal diferente a lo que estamos acostumbrados, no encontré el Zara por ninguna parte.

Para mañana tengo la opción corta hasta un manantial de agua caliente o la larga hasta lo que parece un poblado parecido al que estoy ahora mismo. El tiempo, las agujetas, el dolor de trasero y quién sabe qué más determinará si llego a un sitio o al otro o quizás a ninguno de los dos. Estamos en ruta. Por cierto creo que la Bici se va a llamar Katanka, ha habido dos votos para Falkor o Fujúr que viene a ser lo mismo y otros dos para Katanka. Los votos de Katanka tenían más calidad. Tmpoco creo que haya que explicarlo en detalle… ¿No?

 

Kanchanaburi: Punto de partida.

Por algún sitio había que empezar y, desde luego, el punto de partida no podía ser BangkokBangkok. El trayecto de la tienda de bicis a la estación de tren, apenas unos seis kilómetros, ha sido un infierno o lo más parecido a una yincana. Sin haber ajustado aún el motor a la máquina ni el resto de piezas el vehículo no se movía con solvencia. Se me ha caído el espejo y se ha soltado una alforja, por suerte todo a la vez y he tenido que ajustar algunas cosas pero esto no ha sido un problema serio, el inconveniente estaba en todos esos coches, motos, autobuses y tuc tuc que estaban dispuestos a pasar por encima de mí al más mínimo descuido. En fin, como me sobraba mucho tiempo y la paciencia es mejor que la inteligencia, me he armado de la primera sin Thon Buri Estacion de trendescuidar la segunda y he llegado a la estación sin mayores contratiempos.

Estoy muy contento con la compra realizada, creo que esta bici y yo nos vamos a llevar bien. Un tema eso de que aún no tenga nombre. Hoy la miraba y me daba por pensar en Babieca pero claro ese nombre ya está cogido y tampoco es cuestión de repetir… Habrá que seguir pensando, ¿os ha gustado alguna de las opciones que ya he mencionado en otras entradas?

Tren TailandiaHoy no hay fotos apenas, he consumido la batería del móvil (que como todos imagináis es mi cámara) en seguir el navegador para llegar a la estación de tren. No me quedaba nada al llegar a Kantchanaburi y lo he dejado cargando en la habitación mientras me daba un paseo por el lugar. No he visto mucho tampoco ya que he llegado sobre las cinco de la tarde y a las seis y media o así anochece. Lo que sí he visto es un atardecer precioso sobre el famoso río Kwai. Sí, el del puente ese tan famoso con canción de silbidos, el mismo. Ahí os dejo la canción para animar el lunes.

 

Fin del descanso de playa

Niños en la playaSe acabó la semana de playa, islas, baños, masajes, y buena vida en general. Ana está ya en Sittwe, Myanmar, donde espera que yo llegue el día doce de Abril aproximadamente. En bici será imposible hacer todo el recorrido (estoy a casi dos mil kilómetros), mi intención es llegar desde Kantchanaburi a Yangon (en la página de mapas os podéis ir haciendo una idea). El lunes empieza lo bueno, la parte más dura y seguro que la más bonita del viaje. Recojo la bici por la mañana y por la tarde la meto en un tren que nos lleva hasta Kanchanaburi y desde ahí a pedalear hacia el oeste.

En Krabi hemos estado de maravilla, es uConversación de futboln lugar en el que puedes combinar las visitas típicas a playas para tomar el sol, hacer snorkel, submarinismo, o lo que se tercie que quieras hacer en las playas con algo de vida más local, de gentes que van a la compra, salen de paseo por las tardes a la orilla del río, comen en puestos ambulantes que son ya fijos y practican un poco de deporte en el parque.

Entre los deportes que practican en Tailandia me ha llamado mucho la atención un juego con una pelota de mimbre un poco dura y sin apenas peso que tiene varias versiones dependiendo de lo avezado que se sea en el deporte en cuestión que por cierto se llama Sepak TakrawSepak Takraw. Se forman desde corros en los que invitan a jugar a cualquiera y ahí voy yo incluido hasta partidos con red por medio donde juegan los más profesionales. Estuve practicando un poco en el nivel más bajo y di más pena que otra cosa, habrá que seguir practicando, ya os contaré cómo van mis progresos.

Me llama la atención ver cómo se agrupan los turistas según su origen para seguir pautas similares. Por ejemplo, los europeos tienden a irse a las playas a tostarse o ponerse completamente colorados, hacerse masajes y beberse muchas cervezas, los chinos van normalmente en grupos grandes y van también a las playas pero tienen miedo al agua así que como mucho se quKrabiedan flotando en el mar agarrados a un salvavidas o forman una gran conga agarrados uno al chaleco salvavidas del siguiente para moverse de un lado a otro, los malayos y de Singapur son más de interior, de lagos, paseos en elefante y esas cosas, etc… ¿Será que hay motivos para que dependiendo del origen nos gusten cosas similares o quizás es más que la tribu tiende a mantenerse unida para tener una sensación de seguridad intermedia entre estar perdido en la nada y quedarte en casa con los tuyos? Desconozco el motivo pero hoy me he dado cuenta viendo a los que llegan a Bangkok por primera vez que yo debía de tener ese mismo aspecto de desorientado que tienen ellos y que ahora me hace gracia. Hoy he visto a un turista novato preguntar por una oficina de información turística en una tienda y me han dado ganas de decirle que ni lo sueñe pero luego he pensado que es mejor que lo descubra él mismo, esa parte también es bonita.

Seguimos dando vueltas al nombre de la bicicleta. Se me olvidó comentar que Leo había propuesto el nombre de Falkor el dragón de la Historia Interminable y ahora se ha unido Krabi PlayaCarlos con la propuesta de Sleipnir que es el caballo de Odín en la mitología nórdica y que al parecer tenía ocho patas. De entre todos los que tenemos me gustan Kantaka, Garudá y Falkor. En cuanto estemos rodando nos daremos cuenta de cuál es el nombre que mejor se ajusta a su comportamiento y características.

Ahora mismo son las cinco de la tarde y acaba de caer una pequeña tormenta. La temperatura no cambia a pesar de la lluvia, tendremos unos 28 grados. ¡Menuda tela!

Unos días de turismo al uso en Krabi

Ana BertaYa sé que llevaba varios días sin comentar nada y no es porque me haya pasado nada malo sino más bien lo contrario. El viernes llegó Ana de Myanmar y desde entonces hemos dedicado los días a hacer turismo un poco más estándar, es decir, nos hemos venido a las islas del sur de Tailandia.

Antes de salir nos dio tiempo a sacar el visado para Myanmar y finalizar la gestión de compra de la bicicleta. Los visados en Bangkok los dan como si fueran rosquillas, vas por la mañana, completas un formulario con dos fotos, pagas unos 40€, dejas tu pasaporte y regresas por la tarde a las tres y media a recogerlo con el visado. Es bastante llamativa la cola que se forma para recoger el visado, citan a todo el mundo a la misma hora y luego abren como si fueran las rebajas y todos a correr. Pienso que, si vas a Myanmar y vas a Embajada Birmaniaestar unos días en Bangkok, no merece la pena traer el visado de Myanmar desde Europa. Hay también agencias que te hacen los trámites si no quieres perder el tiempo en la embajada aunque tampoco está mal visitar la zona de la embajada y la experiencia es, cuando menos, interesante.

La bicicleta ya está encargada y el lunes día 30 me la entregan. Le están poniendo algunos accesorios que son necesarios para el viaje. Al final he optado por una bici nueva que cumple con todo lo que creo que me hará falta. De momento no hay demasiadas aportaciones para el nombre, las que más me gustan son: Kantaka que es el nombre del caballo de Buda, Rt̄hcạkryān que es bicicleta en Tailandés pero que es casi imposible de pronunciar y Garudá que es el símbolo nacional de Tailandia y además es un ser mitológico mitad hombre y mitad pájaro que actuaba como vehículo del dios Vishnú. Hay alguna aportación más localista como Lóstrego que es rayo en gallego y que se agradece Puesta de soligual, sin embargo no he querido incluirlo como favorito (gracias animalito). Aún está abierto el concurso de ideas.

Ahora estamos en Krabi, en el sur de Tailandia desde donde hemos visitado la isla de Kho Lanta y algunas más y hemos realizado algunas de las actividades más típicas del turista de la zona. Visitamos cuatro islas en un viaje organizado de un día, alquilamos una moto para recorrer la isla, baños, masajes y, en definitiva, buena vida. Aproveché para pasar por la peluquería que falta me estaba haciendo.

En el barco que nos llevaba de Krabi a Kho Lanta me encontréGrand China con un inglés de Manchester llamado Jimmy que viaja en bici desde Australia hasta Manchester. El tío parecía llevarlo bien aunque su camiseta estaba un poco más sucia de lo que el decoro aconseja. Me dio alguna idea de lo que me puede hacer falta y de rutas para seguir. También había dos chicos de Singapur que habían ido en avión hasta Phuket y regresaban en bici a casa. En fin, que voy a ver a varios viajeros en bici por la zona.

Pasaremos en la zona de Krabi el resto de la semana hasta el sábado que regresamos a Bangkok. Seguimos en el proceso de aclimatación al medio.Playa Tailandia

Bangkok: día de descanso

El segundo día en  ha sido mucho más organizado a pesar de que, con el calor y un poco de agotamiento del viaje, lo he decidido dedicar a no hacer nada en especial. Desayuno largo en el hotel, largo y con fundamento, no me gusta bromear con estas cosas. Luego he subido a la piscina (está en la terraza) a darme un baño y me he liado a leer un rato (estoy con El Impostor de Javier Cercas, ya comentaremos) con lo que20150319_152618 se me han hecho las doce casi y ya no era tiempo de ir a la embajada de Myanmar ni nada por el estilo.

Con este panorama he salido digamos que hacia el sur y he llegado al río. El río está muy sucio y muy agitado como con oleaje. Supongo que se debe a la cantidad de barcos que viajan por él y lo rápido que van. Allí cerca he encontrado una oficina de turismo donde me han dado tres o cuatro indicaciones de qué se puede ver o visitar en Bangkok. La sensación que me ha dado es que esta gente de la oficina de turismo está ahora más acostumbrada a dar indicaciones puntuales sobre una línea de autobús o algo similar que a dar recomendaciones generales. El viajero ahora viene ya con su guía Lonley Planet o similar bien estudiada y no quiere ni requiere que nadie le explique las cosas más señaladas a visitar ni que se interfiera nadie en su plan de viaje. La oficina estaba vacía cosa poco entendible con el maravilloso ambiente que se respira allí dentro con el aire acondicionado, ¡que invento!

De ahí me he dirigido hacia el barrio chino. Por el camino más pagodas y más20150318_111420 budas. He pasado al lado del palacio del buda de esmeralda. No he entrado, lo haré otro día, tiene una pinta espectacular. En todo caso, esto de los budas es todo un mundo; que para nosotros son todos iguales como los chinos, japoneses y tailandeses pero luego resulta que son diferentes y que, dependiendo de si están de pie o sentados o tumbados, tienen un significado diferente y que luego también importa cómo tienen colocadas las manos y supongo que hay un montón de cosas más que son importantes. Cuando me vaya enterando del tema dedicaré una entrada a ello a ver si me voy empapando. Quizás tenga que retomar a Shidarta, no viene en el equipaje pero seguro que lo puedo conseguir.

20150319_125347El barrio chino, pues eso, chino. Cuando te piensas que Bangkok es un caos de gente y tráfico y tiendas y vendedores y calor y agobio, llegas al barrio chino y te das cuenta de que a todo hay quién gane. Ellos lo hacen igual pero con más gente, más tráfico, más tiendas, más calor y mucho más agobiante. Por suerte hoy no tenía nada en la agenda y he conseguido tomármelo con la tranquilidad necesaria para disfrutarlo que su encanto también tiene.

Regreso al hotel, otro baño en la piscina y a cenar a mi sitio de confianza. Ya sé que es pronto para decirlo pero tengo un sitio de confianza, os hablaré de ello en otra ocasión. El caso es que en la mesa de al lado se han ido a sentar cinco espa20150319_144323ñoles y dos chicas del grupo resulta que han estado viajando en bici por Laos y Camboya. Estaban encantadas y me han dado mucho ánimo. Los tres chicos habían venido a Bangkok a buscarlas para viajar un poco y regresar a España. No he querido molestar demasiado pero algo sí me han contado. Cosas del destino supongo.

Ya he deshojado la margarita acerca de qué bici me conviene más. Voy a optar por la nueva, más equipada y más cara. El motivo principal es que de la otra me costará encontrar repuestos, las ruedas de 29 pulgadas no abundan por aquí. Esto implica que, si todo sale bien, pretendo llevármela de vuelta a España. También he decidido abrir un concurso de ideas para el nombre que le vamos a dar. Si sois tan amables de ir dejando vuestras sugerencias en los comentarios de esta entrada os lo agradezco mucho. No tengo la menor idea de qué nombre ponerle a la bicicleta y como sabéis es fundamental para no seguir escribiendo la bicicleta cada vez que me refiera a la bicicleta. Además así cogeremos más cariño a la máquina y esas cosas. Gracias de antemano por todas las aportaciones.